Manuela Obrador, delegada del Bienestar en Chiapas, arremete contra el presidente estadounidense durante una asamblea partidista sobre soberanía nacional
Palenque, Chiapas (RRC):La delegada de Programas para el Bienestar en Chiapas, Manuela Obrador Narváez, prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, generó controversia luego de lanzar severas descalificaciones contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un mitin organizado por Morena en el municipio de Palenque.
En su intervención ante simpatizantes del partido guinda, la funcionaria federal calificó al mandatario estadounidense como un «tirano misógino» y un «tipo asqueroso«, en un discurso en el que además acusó al gobierno de Estados Unidos de mantener intereses históricos sobre los recursos naturales de México.
«Quieren venir por lo que es nuestro, por nuestros recursos, por nuestra soberanía», expresó ante los asistentes, en el marco de las denominadas asambleas informativas impulsadas por Morena para abordar temas relacionados con la defensa de la soberanía nacional y el rechazo a cualquier intento de intervención extranjera.
Las declaraciones de Obrador Narváez no pasaron desapercibidas debido a su doble condición: además de ser familiar del exmandatario federal, actualmente funge como delegada del Bienestar en Chiapas, cargo desde el cual representa al Gobierno de México en la operación y supervisión de programas sociales dirigidos a miles de beneficiarios en la entidad.
Sus expresiones han abierto el debate sobre los límites entre la actividad partidista y la responsabilidad institucional de los funcionarios públicos, particularmente cuando se trata de representantes del gobierno federal que participan en actos políticos y emiten posicionamientos sobre líderes extranjeros.
Hasta el momento, ni la Secretaría de Bienestar ni la dirigencia nacional de Morena han emitido una postura oficial respecto a las declaraciones de la funcionaria chiapaneca.
El episodio ocurre en un contexto de alta sensibilidad en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, marcada por temas como migración, seguridad, comercio y cooperación regional, lo que podría añadir un nuevo ingrediente de tensión al ya complejo escenario político entre ambas naciones.
Mientras simpatizantes de Morena respaldaron el discurso como una defensa firme de la soberanía mexicana, voces críticas cuestionaron el tono utilizado por una servidora pública, al considerar que este tipo de expresiones podrían afectar la imagen institucional del gobierno mexicano y contribuir a la polarización del debate político.

