Por Ricardo Reyes.
Mientras la presidenta municipal Geraldine Ponce presume en redes sociales el “rescate” de espacios públicos en la colonia Los Colomos, la realidad en las calles de Tepic dista mucho de las imágenes coloridas y los discursos optimistas que difunde su equipo de comunicación.
“Estamos rescatando espacios públicos en todo Tepic; hoy en la colonia Los Colomos. Porque la mejor forma de cuidar a nuestras niñas, niños y jóvenes es brindándoles lugares dignos donde puedan crecer, convivir y desarrollarse sanamente. Seguimos construyendo comunidad desde cada colonia”, escribió la alcaldesa este miércoles.
Sin embargo, vecinos de la zona y de otras colonias periféricas cuestionan si estas acciones son más propaganda electoral que una solución real y sostenible. En Los Colomos, por ejemplo, las antiguas albercas abandonadas llevan años convertidas en “nido de malvivientes”, según denuncias recurrentes de habitantes, y la inseguridad —incluyendo alertas por posibles agresiones a menores— sigue siendo un problema latente que las pintadas de colores y las canchas rehabilitadas no han logrado erradicar.
Críticos señalan que, mientras Ponce posa para fotos inaugurando canchas y parques, su administración enfrenta fuertes señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito. Recientemente circularon acusaciones sobre la adquisición de una casa valuadas en más de 30 millones de pesos, joyas de lujo y un estilo de vida que contrasta con el salario público declarado de alrededor de 85 mil pesos mensuales. La alcaldesa respondió calificando las críticas como “difamación” orquestada por “enemigos del pueblo”, pero no ha presentado evidencia contundente que disipe las dudas sobre su patrimonio.
Además, en días recientes han surgido denuncias de cobros millonarios y posibles actos de corrupción en trámites municipales, como la autorización de servicios en el Mercado de Abastos, donde se habla de exigencias de hasta 3 millones de pesos. Voces de comerciantes y exfuncionarios han calificado al gobierno de Ponce como uno de los más opacos y cuestionados en cuanto a transparencia.
En una ciudad donde la inseguridad, los baches, las fugas de agua y la falta de servicios básicos siguen afectando diariamente a miles de tepiqueños, el discurso de “construir comunidad” y “cuidar a los jóvenes” suena hueco para muchos. ¿Realmente se están rescatando los espacios públicos para los niños y jóvenes, o solo se están “rescatando” votos de cara a futuras aspiraciones políticas?
Mientras Geraldine Ponce recorre colonias con megáfono y pintura fresca, los tepiqueños esperan respuestas concretas —y no solo selfies— sobre los problemas de fondo que siguen dejando a la capital nayarita lejos de ser ese “lugar digno” que promete la alcaldesa.
La ciudadanía observa, cuestiona y, sobre todo, recuerda que las canchas pintadas de colores no ocultan las sombras que persisten en Tepic.

