Por Carlos Hartig.
El panorama político rumbo a la sucesión gubernamental en el estado de Nayarit ha comenzado a tomar una forma definitiva y acelerada. El senador Ricardo Monreal Ávila, actuando como un operador clave de la dirigencia nacional de Morena, destapó de manera oficial el calendario, las reglas del juego y las rigurosas condiciones bajo las cuales el partido guinda elegirá a quien ostente la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación en la entidad. Este cargo, que tradicionalmente funciona como la antesala indiscutible de la candidatura oficial a la gubernatura para el proceso electoral de 2027, ha despertado un enorme interés y ha encendido los motores de la maquinaria morenista en el Pacífico mexicano, un bastión que el oficialismo busca retener a toda costa mediante un proceso que promete ser tan milimétrico como vigilado.
La primera gran aduana de este proceso interno quedó fijada para el próximo lunes 22 de junio en la Ciudad de México, fecha en la que se abrirá y cerrará el registro oficial para todos aquellos que aspiren a suceder al actual mandatario estatal. Sin embargo, la regla de oro que Monreal enfatizó con absoluto rigor es la obligatoriedad de la separación inmediata de cualquier cargo público. Los cinco aspirantes que actualmente se encuentran en la línea de salida deberán presentar sus licencias o renuncias antes de formalizar su registro; una medida estricta heredada de los procesos nacionales del partido que busca garantizar un piso parejo, evitar acusaciones cruzadas sobre el uso de recursos públicos y mitigar las fricciones internas que pudieran fracturar al movimiento antes de tiempo.
Una vez validados los registros, los meses de julio y agosto se convertirán en un hervidero político a lo largo y ancho del territorio nayarita. Los aspirantes autorizados tendrán la tarea de recorrer los 20 municipios del estado, desde la capital Tepic hasta las zonas costeras y las regiones serranas más alejadas, con el objetivo de encabezar asambleas informativas y promover los logros de la llamada Cuarta Transformación. No obstante, estas giras tendrán una doble naturaleza: por un lado, servirán para medir el músculo territorial de cada cuadro político y, por el otro, estarán condicionadas a firmar un estricto pacto de unidad y civilidad, donde los ataques frontales quedan estrictamente prohibidos y la narrativa debe centrarse exclusivamente en la continuidad del proyecto político de izquierda.
El clímax de la contienda interna llegará a finales de agosto, periodo en el que la Comisión Nacional de Encuestas de Morena, en conjunto con un par de firmas espejo para dotar de total certeza al ejercicio, desplegará su maquinaria en la entidad. Se aplicará un cuestionario domiciliario diseñado para medir variables clave como la honestidad, la cercanía con la gente, el conocimiento del estado y, de manera crucial, la intención de voto de la ciudadanía nayarita. Monreal Ávila fue enfático al señalar que el método de la encuesta ha demostrado ser el mecanismo más democrático y eficiente para pulsar el verdadero termómetro social, restando espacio a las viejas prácticas de la imposición cupular o el dedazo que tanto critica la militancia.
La dirigencia nacional del partido tiene previsto revelar los resultados definitivos durante los primeros días de septiembre. Quien resulte ganador o ganadora no solo asumirá la coordinación estatal de los comités de defensa, sino que se consolidará de inmediato como la figura hegemónica del partido de cara a los comicios locales de 2027, un año que será de vital importancia para la consolidación del tablero político nacional de la segunda mitad del sexenio. La designación temprana busca otorgarle al perfil seleccionado un margen de casi dos años para cicatrizar posibles heridas internas, tejer alianzas con los sectores productivos y sociales de Nayarit, y construir una estructura territorial inquebrantable frente a la oposición.
Finalmente, la visita de Ricardo Monreal a tierras nayaritas no fue un mero trámite administrativo, sino un mensaje de control político y disciplina partidista de alto nivel. Al reunir en privado a los cinco punteros de la contienda, el legislador zacatecano dejó en claro que la dirigencia nacional no tolerará rupturas ni berrinches políticos que pongan en riesgo la hegemonía de la coalición gobernante en el estado. Con las cartas sobre la mesa, las fechas pactadas y la advertencia clara de mantener un proceso ordenado, transparente y fraterno, Morena arranca formalmente su maquinaria electoral en Nayarit, inaugurando un laboratorio político cuyos ecos resonarán con fuerza en todo el panorama político de la República.

