Tepic, Nayarit (RRC): Aunque autoridades celebran la reapertura del Mercado Juan Escutia y la liberación de la calle Puebla, comerciantes y ciudadanos cuestionan el manejo del proceso tras el incendio que dejó severas afectaciones hace algunos meses.
El discurso oficial presume que “se tomaron decisiones necesarias” como la reubicación temporal de locatarios y el cierre de la vialidad. Sin embargo, para muchos afectados, estas medidas llegaron tarde y sin una estrategia clara, generando pérdidas económicas considerables para decenas de familias que dependen del comercio diario.
Durante el tiempo que duraron los trabajos de rehabilitación, locatarios denunciaron bajas ventas, falta de apoyos suficientes y condiciones improvisadas en los espacios provisionales. A esto se sumó el impacto para automovilistas y vecinos por el prolongado cierre de la calle Puebla, una de las vías clave en la zona.
Aunque ahora se anuncia con entusiasmo que todo “está de regreso a la normalidad”, comerciantes señalan que el retorno no borra los meses de incertidumbre ni compensa los daños acumulados. Algunos incluso aseguran que las instalaciones aún presentan detalles pendientes y que la rehabilitación pudo haberse ejecutado con mayor rapidez y transparencia.
Mientras se invita a la ciudadanía a consumir local y respaldar al mercado, persiste la percepción de que la respuesta institucional fue reactiva y no preventiva, dejando en evidencia fallas en la gestión de riesgos y atención a emergencias.
Así, lo que se presenta como un logro, para muchos representa apenas el cierre de una crisis que pudo evitar mayores afectaciones si se hubiera actuado con mayor eficiencia desde el inicio.

