París, Francia (RRC): La creciente volatilidad de las políticas comerciales se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el comercio internacional, incluso por encima de los aranceles tradicionales, advirtió la International Chamber of Commerce (ICC) al presentar la edición 2026 de su Índice de Mercados Abiertos (Open Market Index, OMI).
El informe, que analiza el grado de apertura comercial de las economías que integran el G7, concluye que la incertidumbre regulatoria está erosionando la confianza de las empresas para invertir, exportar y consolidar cadenas de suministro de largo plazo.
Aunque los mercados de las principales economías desarrolladas continúan siendo relativamente abiertos en términos formales, la constante modificación de reglas, la imposición de restricciones y la aplicación de medidas discriminatorias generan un entorno cada vez menos predecible para el sector privado.
El estudio incorporó nuevas variables que reflejan la transformación de la economía global, entre ellas el comercio digital, los servicios prestados por medios digitales, la inversión extranjera directa y, por primera vez, un indicador específico para medir la volatilidad y desviación de las políticas comerciales.
Los resultados evidenciaron diferencias significativas entre los países del G7. Canadá se posicionó como la economía con mejor desempeño en materia de apertura comercial, mientras que Estados Unidos ocupó el último lugar del grupo.
Sin embargo, la ICC subrayó que la principal preocupación trasciende los rankings nacionales.
«La imprevisibilidad de las políticas se ha convertido en una de las barreras más significativas para el comercio y la inversión», afirmó John W.H. Denton AO, secretario general de la organización empresarial.
El Índice identificó que el componente con peor desempeño entre las economías analizadas fue precisamente el relacionado con la estabilidad de las políticas comerciales. Mientras Canadá y Japón mantienen marcos relativamente previsibles, Estados Unidos registró el nivel más bajo de certidumbre debido al aumento de medidas restrictivas y cambios frecuentes en su estrategia comercial durante los últimos años.
Para la ICC, esta situación representa un riesgo creciente para la competitividad global, ya que las empresas pueden adaptarse a regulaciones estrictas siempre que éstas sean claras y permanentes; no obstante, enfrentan mayores dificultades cuando las condiciones cambian constantemente.
Aunque México no fue incluido en esta edición del Índice, el organismo destacó que las conclusiones del estudio son particularmente relevantes para el país debido a su estrecha integración económica con Estados Unidos y Canadá.
Más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense y miles de compañías instaladas en territorio nacional participan en cadenas de valor regionales que dependen de reglas claras, estables y predecibles para operar eficientemente.
En este contexto, la advertencia adquiere especial relevancia ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), donde la estabilidad regulatoria será un factor determinante para preservar la competitividad de América del Norte frente a otras regiones del mundo.
El informe también resaltó que los servicios digitales y el comercio de servicios figuran entre los motores más dinámicos de la economía global, por lo que hizo un llamado a fortalecer la cooperación internacional, modernizar las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y reducir la incertidumbre que actualmente afecta a empresas, inversionistas y exportadores.
Para la ICC, el mensaje es contundente: los mercados pueden permanecer abiertos en el papel, pero sin políticas públicas estables y previsibles, la confianza empresarial y la inversión internacional terminan debilitándose.
En una economía cada vez más interconectada, la certidumbre se perfila como uno de los activos más valiosos para impulsar el crecimiento económico y la prosperidad compartida.

