Ciudad de México (RRC): La inauguración del Mundial FIFA 2026, con el partido inaugural en el Estadio Azteca entre México y Sudáfrica, expone las limitaciones del gobierno federal y de la Ciudad de México para organizar un evento de esta magnitud sin generar graves afectaciones a la población.
La ceremonia de apertura y el encuentro marcarán el inicio de la Copa del Mundo más grande de la historia, con 104 partidos repartidos en tres paÃses. Sin embargo, las medidas anunciadas por la presidenta Claudia Sheinbaum —suspensión de labores en oficinas federales, cierre de escuelas en todos los niveles en la CDMX y recomendaciones de home office— revelan dificultades para garantizar la movilidad y el orden público.
Las obras de remodelación en sedes como el Estadio Azteca, asà como en Monterrey y Guadalajara, provocaron meses de congestionamientos viales, afectaciones a comerciantes y cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos en medio de problemas prioritarios como el abastecimiento de agua, el transporte y la contaminación.
El panorama se complica con las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otros grupos, que mantienen movilizaciones en el Zócalo y amenazan con afectar las inmediaciones del Azteca. Los maestros exigen aumentos salariales y la revisión de la reforma de pensiones de 2007.
Ante esta situación, Sheinbaum decidió no asistir al partido inaugural ni al Fan Fest, priorizando el monitoreo de los acontecimientos en la capital. Las autoridades han desplegado más de 100 mil elementos de seguridad, pero persisten reportes de vandalismo a decoraciones del Mundial, derribo de estatuas y tensiones con propietarios de palcos en el Azteca.
Mientras FIFA y los organizadores destacan la colaboración trinacional y la renovación del Estadio Azteca —que albergará su tercer partido inaugural—, muchos ciudadanos expresan descontento por los altos precios de los boletos, la escasa cantidad de partidos en suelo mexicano y las molestias generadas por las obras.
“Sufrimos las obras y ni somos invitadosâ€, resumen voces en las calles.
La inauguración del Mundial 2026 pone en evidencia los desafÃos del gobierno en materia de planeación, gestión de conflictos sociales y priorización de recursos. Más allá del fervor futbolÃstico, el evento internacional deja al descubierto las grietas en la capacidad de gobernar del paÃs.
El partido está programado para este jueves a la 1:00 pm (hora local), tras la ceremonia de apertura.

