La CONSAR busca reformar las reglas del retiro por desempleo de las Afore al advertir que miles de trabajadores podrían comprometer su futura pensión al perder semanas de cotización y reducir el ahorro acumulado para el retiro.
Por Ricardo Reyes.
La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) reiteró su intención de modificar las reglas que regulan el retiro parcial por desempleo de las cuentas individuales de las Afore, al considerar que el uso creciente de este mecanismo está generando consecuencias negativas para el futuro pensionario de los trabajadores mexicanos.
Durante su participación en el Foro de Fondos 2026, organizado por la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), el presidente de la CONSAR, Julio César Cervantes, señaló que la reforma pendiente al artículo 191 de la Ley del Seguro Social busca corregir distorsiones que actualmente permiten retiros que afectan significativamente tanto el ahorro acumulado como las semanas de cotización reconocidas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El funcionario explicó que el principal problema no se limita a la disminución de recursos en las cuentas individuales, sino al impacto que estos retiros tienen sobre el historial laboral necesario para obtener una pensión digna al momento del retiro.
De acuerdo con cifras presentadas por la propia CONSAR, un retiro cercano a los 35 mil pesos bajo la modalidad A puede traducirse en una reducción aproximada de 120 semanas de cotización, equivalentes a más de dos años de trabajo reconocidos para efectos pensionarios.
La situación preocupa a las autoridades debido a que muchos trabajadores desconocen las implicaciones de este mecanismo. Si bien el retiro parcial por desempleo representa un apoyo económico inmediato para quienes atraviesan una situación complicada, también puede provocar una disminución en el monto final de la pensión o dificultar el cumplimiento de los requisitos mínimos de semanas cotizadas exigidos por la legislación vigente.
Cervantes reconoció que este beneficio constituye un derecho legal de los trabajadores, pero advirtió que el incremento observado en los últimos años no necesariamente refleja un aumento proporcional del desempleo en el país.
Según la CONSAR, una parte importante del crecimiento en estos retiros estaría relacionada con la actuación de despachos y gestores externos que promueven activamente este tipo de disposiciones entre los trabajadores, cobrando comisiones por sus servicios y aprovechando vacíos normativos existentes en el sistema.
Ante este escenario, el organismo regulador busca impulsar cambios legislativos que permitan distinguir claramente entre quienes recurren al retiro por una necesidad real derivada de la pérdida de empleo y aquellos casos donde la decisión es incentivada por intermediarios con fines de lucro.
La discusión cobra relevancia en un contexto donde México avanza hacia un sistema pensionario que exige mayores niveles de ahorro individual para garantizar ingresos suficientes durante la vejez. Especialistas han advertido que cualquier reducción anticipada de recursos o semanas de cotización puede tener efectos acumulativos importantes en el largo plazo.
Por otra parte, la CONSAR informó que las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) comenzaron a mostrar señales de recuperación después de las fuertes minusvalías registradas durante marzo de este año, cuando el sistema reportó pérdidas por 417 mil 321 millones de pesos como consecuencia de la volatilidad en los mercados financieros internacionales.
El organismo detalló que durante abril se registró una recuperación de 347 mil 525 millones de pesos y que, durante la primera quincena de mayo, las cuentas administradas por las Afore continuaron generando plusvalías, reflejando una mejoría gradual en los mercados.
La autoridad financiera reiteró el llamado a los trabajadores para informarse adecuadamente antes de solicitar un retiro por desempleo, evaluar sus consecuencias de largo plazo y consultar directamente a su Afore sobre las alternativas disponibles para evitar afectaciones futuras a su patrimonio pensionario.

