Por Carlos Hartig.
En un esfuerzo coordinado sin precedentes, la Secretaría de Salud de Nayarit, bajo la dirección de la Dra. Beatriz Ruiz, ha consolidado una alianza estratégica con la COFEPRIS y la COESPRISNAY para garantizar que los 20 ayuntamientos de la entidad cumplan con la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-2021. Este reporte técnico confirma que la cloración del agua se ha erigido como el pilar fundamental de la medicina preventiva estatal. El programa integra la capacidad analítica de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) y el rigor estadístico del INEGI, estableciendo una red de vigilancia que busca erradicar los focos de infección por enfermedades diarreicas agudas (EDAS) en cada rincón del territorio.
La vigilancia epidemiológica desplegada por el sector salud identifica que, aunque el INEGI reporta una cobertura de agua entubada superior al 94%, la calidad bacteriológica es el desafío crítico. En municipios de la zona serrana como Del Nayar, La Yesca, Huajicori y el municipio de Acaponeta, la COESPRISNAY ha intensificado la entrega de hipoclorito de calcio y la instalación de dosificadores automáticos. Estos esfuerzos permiten que, incluso en comunidades aisladas, el índice de eficiencia de cloración se mantenga por encima del 90%, blindando a la población más vulnerable ante el incremento de patógenos durante la temporada de lluvias.

En el corazón económico y administrativo del estado, que comprende a Tepic, Xalisco, Bahía de Banderas y Compostela, el monitoreo del cloro residual (mantenido estrictamente entre 0.2 y 1.5 mg/L) es ahora digitalizado y en tiempo real. Los datos procesados por especialistas de la UAN muestran una correlación directa: a mayor estabilidad en la cloración, menor es la tasa de ingresos hospitalarios por salmonelosis y shigellosis. En estas zonas de alta densidad poblacional y flujo turístico, la Secretaría de Salud de Nayarit trabaja de la mano con los sistemas operadores de agua para asegurar que el crecimiento urbano no comprometa la inocuidad del recurso hídrico.
La estrategia se extiende con rigor hacia los municipios costeros y del norte, incluyendo a San Blas, Santiago Ixcuintla, Tecuala, Tuxpan y Rosamorada. En estas regiones, donde las inundaciones y la salinidad representan riesgos constantes para los mantos freáticos, la COFEPRIS ha implementado protocolos de supercloración y limpieza de cisternas públicas. La coordinación interinstitucional garantiza que la actividad agrícola y pesquera no se vea empañada por crisis de salud pública, protegiendo tanto la integridad física de los nayaritas como la estabilidad económica de los productores locales mediante el control estricto de los pozos de extracción.
En la zona sur y centro-sur, los ayuntamientos de Santa María del Oro, San Pedro Lagunillas, Jala, Ahuacatlán e Ixtlán del Río han modernizado sus infraestructuras de almacenamiento bajo la asesoría técnica de la Secretaría de Salud local. El reporte técnico subraya que la capacitación de los comités municipales es clave; no basta con tener el insumo, sino que se requiere la medición exacta para evitar subcloración ineficaz o sobrecloración que afecte el sabor y rechazo del usuario. Este equilibrio técnico es supervisado por brigadas de saneamiento básico que recorren cada planta potabilizadora para validar los registros diarios.
Hacia las regiones de Ruiz, Amatlán de Cañas y San Pedro Lagunillas, el programa de «Agua Limpia» ha integrado diagnósticos comunitarios desarrollados por la academia. El INEGI resalta que la mejora en la calidad del agua impacta positivamente en los indicadores de nutrición infantil, ya que se eliminan los ciclos de parasitosis recurrentes. La Dra. Beatriz Ruiz ha manifestado que la salud pública es una responsabilidad compartida; por ello, la Secretaría de Salud federal y estatal proveen el acompañamiento normativo, mientras que los 20 alcaldes deben asegurar la operatividad constante de sus sistemas de desinfección como un derecho humano inalienable.
Finalmente, esta amplia movilización sanitaria concluye que la cloración es la barrera más rentable y efectiva contra brotes de cólera y hepatitis A. Con la vigilancia permanente en Ahuacatlán, Jala y los municipios restantes, Nayarit se posiciona como un referente nacional en la gestión del agua segura. El respaldo de la UAN, los censos de infraestructura del INEGI y la mano firme de la COESPRISNAY aseguran que la prevención en Nayarit no sea una meta estacional, sino una realidad cotidiana que salva vidas en cada toma domiciliaria de los 20 ayuntamientos.

