Tepic, Nayarit (RRC): En medio de los múltiples problemas que enfrenta la capital nayarita, el XLII Ayuntamiento de Tepic y una institución universitaria celebraron la firma de un Convenio General de Colaboración, además de diversos acuerdos específicos relacionados con servicio social, prácticas profesionales y el proyecto denominado Jardín Etnofarmacológico Tachi’í.
Aunque las autoridades presentaron el acto como un esfuerzo para fortalecer la cooperación institucional y generar oportunidades de desarrollo, la realidad es que este tipo de convenios suelen quedarse en el terreno de las buenas intenciones, sin que la ciudadanía perciba beneficios concretos o resultados que impacten directamente en su calidad de vida.
Mientras se multiplican los eventos protocolarios, Tepic continúa enfrentando desafíos en materia de infraestructura, movilidad, servicios públicos y atención ciudadana, problemas que para muchos habitantes deberían ocupar un lugar prioritario en la agenda gubernamental.
Analistas señalan que los convenios entre gobiernos y universidades pueden representar herramientas valiosas para impulsar proyectos de investigación y formación profesional; sin embargo, advierten que la falta de seguimiento y rendición de cuentas ha provocado que numerosos acuerdos similares terminen sin cumplir los objetivos anunciados.
El proyecto Jardín Etnofarmacológico Tachi’í fue presentado como una iniciativa para impulsar el conocimiento tradicional y la investigación científica, aunque sectores ciudadanos cuestionan si este tipo de propuestas responde a las necesidades más urgentes de una ciudad que aún demanda soluciones en temas básicos.
Para la opinión pública, la firma de convenios ya no es suficiente para generar confianza. Lo que la ciudadanía espera son resultados verificables, acciones concretas y beneficios medibles, más allá de los discursos oficiales y las fotografías institucionales.
Una vez más, la administración municipal apuesta por los anuncios y los acuerdos de colaboración. Ahora quedará por verse si estos compromisos se traducen en acciones reales o si pasarán a formar parte de la larga lista de convenios que terminan olvidados en los archivos gubernamentales.

