Por Ricardo Reyes.
La administración municipal encabezada por la alcaldesa Geraldine Ponce enfrenta señalamientos de diversos sectores ciudadanos y actores de oposición, quienes cuestionan el manejo de los recursos públicos ante los problemas que persisten en materia de abastecimiento de agua potable, seguridad pública y gasto gubernamental.
De acuerdo con las críticas expresadas por organizaciones civiles y representantes opositores, la capital nayarita atraviesa una situación compleja derivada de presuntas deficiencias administrativas que, aseguran, han impactado directamente en la prestación de servicios básicos para la población.
Uno de los principales reclamos se centra en la operación del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Tepic (SIAPA), organismo que enfrenta constantes reportes por desabasto en distintas colonias de la ciudad. Los inconformes sostienen que la falta de inversión en mantenimiento de pozos, infraestructura hidráulica y reparación de la red de distribución ha contribuido al deterioro del servicio, afectando a miles de usuarios.
Asimismo, señalan que existe preocupación por el destino de los recursos recaudados por el organismo operador, al considerar que los problemas de suministro continúan sin una solución de fondo. Ante esta situación, han solicitado transparencia en el ejercicio presupuestal y una revisión detallada de las finanzas del sistema.
En materia de seguridad pública, las críticas apuntan al estado de algunas unidades utilizadas por la corporación municipal. Fotografías difundidas recientemente muestran patrullas con visibles daños mecánicos y estructurales, situación que, según los denunciantes, limita la capacidad operativa de los elementos y podría comprometer la atención de emergencias en distintos sectores de la ciudad.
Los sectores inconformes afirman que la falta de mantenimiento y renovación del parque vehicular refleja un rezago en la inversión destinada a la seguridad pública, una de las demandas más recurrentes de la ciudadanía.
Por otra parte, los cuestionamientos también alcanzan el gasto en promoción institucional y actividades públicas impulsadas por el Ayuntamiento. Los críticos consideran que existe una excesiva inversión en estrategias de comunicación y posicionamiento político, mientras persisten problemas relacionados con servicios básicos y seguridad.
En este contexto, organizaciones ciudadanas y actores de oposición han planteado la necesidad de realizar auditorías integrales e independientes que permitan esclarecer el destino de los recursos públicos y evaluar el desempeño de las distintas áreas de la administración municipal.
Hasta el momento, el gobierno municipal ha sostenido que trabaja en la atención de las necesidades de la población y en el fortalecimiento de los servicios públicos; sin embargo, los señalamientos continúan alimentando el debate público sobre las prioridades presupuestales y la gestión de los recursos en la capital nayarita.

