Por Carlos Hartig.
El balón ya rueda en los escritorios y los pasillos de la industria turística global, y México ha decidido jugar al ataque. La costa del Pacífico se prepara para un hito sin precedentes históricos: Puerto Vallarta ha desplegado una agresiva estrategia de promoción internacional para coronarse de manera oficial como “la playa del Mundial 2026”. Aprovechando la designación del estado de Jalisco —y su vibrante capital, Guadalajara— como una de las sedes estelares de la máxima justa futbolística, el paradisíaco puerto busca asegurar un triunfo definitivo en materia de derrama económica y ocupación hotelera de clase mundial.
El pitazo inicial de esta ambiciosa jugada publicitaria lo dio Daniel Torres, director de la Asociación de Hoteles de Puerto Vallarta, junto a la Secretaría de Turismo de Jalisco (SECTURJAL). Esta alianza estratégica ha lanzado un pase milimétrico hacia los mercados extranjeros, diseñando intensas campañas digitales y alianzas con agencias de viajes globales. La mira está puesta, de manera muy particular, en las nutridas aficiones de países como España, Corea del Sur, Colombia y Uruguay, cuyas selecciones disputarán sus encuentros en la Perla Tapatía y cuyos seguidores buscan el complemento idílico para celebrar la pasión por el fútbol.

La ventaja competitiva de Puerto Vallarta en la cancha global es innegable. Con proyecciones que estiman que el tráfico aéreo internacional en el destino podría duplicarse durante las semanas del torneo, la ciudad respalda su propuesta con argumentos de peso: una imponente infraestructura hotelera que ya asegura contratos anticipados, una conectividad aérea privilegiada y una vibrante vida nocturna. La intención es clara: lograr que los miles de hinchas nacionales y extranjeros no concluyan su experiencia tras el silbatazo final en el estadio, sino que extiendan su viaje hacia este rincón paradisíaco.
Para elevar los ánimos al máximo, el Gobierno de Jalisco impulsará en el puerto una espectacular Fan Zone interactiva de primer nivel. Este espacio público no solo albergará pantallas gigantes para presenciar los partidos en un ambiente festivo frente al mar, sino que estará cobijado por una impresionante agenda cultural y de entretenimiento de 39 días que fusionará el folclor, conciertos masivos y muestras gastronómicas. Además, el destino ha sumado esfuerzos con organismos internacionales como UNICEF mediante iniciativas como la «Tarjeta Azul», garantizando que el torneo deje un legado de entornos seguros y turismo responsable para la niñez y las familias.
La fiebre mundialista ya se respira en cada rincón de sus costas, donde el sector de la hospitalidad ha ajustado sus alineaciones lanzando promociones exclusivas, paquetes temáticos inspirados en las distintas selecciones y menús que rinden homenaje a la cocina local y global. Tras haber superado la histórica barrera de un millón de visitantes en el primer bimestre del año, la expectativa del gremio turístico es mantener los niveles de ocupación hotelera rozando su máxima capacidad, arrebatándole el protagonismo a cualquier otro destino competidor en el Caribe o Centroamérica.
La Copa del Mundo de la FIFA 2026 marcará un antes y un después en la historia del entretenimiento deportivo, y Puerto Vallarta está lista para levantar el trofeo como la capital de la diversión bajo el sol. En este majestuoso rincón de México, el mariachi, el tequila y la emoción del fútbol jugarán en el mismo equipo, demostrando que para vivir la verdadera fiesta mundialista no hay mejor tribuna que una palapa frente al atardecer y los pies sumergidos en la arena.

