Por Carlos Hartig.
La Síndico Municipal del Ayuntamiento de Bahía de Banderas, Daniela Sagún, encendió las alarmas al revelar que persiste una crisis laboral que amenaza la estabilidad financiera y social del municipio. Al día 22 de enero de 2026 se contabilizaban 179 finiquitos en trámite y 29 cheques solicitados, todos pendientes de pago. Se trata de prestaciones laborales que por ley corresponden a trabajadores despedidos o con contratos concluidos, pero que han sido ignoradas por la autoridad municipal. El monto acumulado supera los 15 millones de pesos, con casos que van desde 500 hasta 300 mil pesos, dependiendo de la antigüedad y salario de cada empleado.
Sagún subrayó que la falta de cumplimiento ha derivado en juicios laborales ante el Instituto de Justicia Laboral Burocrática en Tepic, donde se ventilan demandas de empleados afectados por despidos en administraciones pasadas. “La gente trabaja por necesidad y debemos respetar sus derechos”, enfatizó, dejando claro que la deuda laboral es una bomba de tiempo que amenaza la confianza ciudadana. La Síndico lamentó que ni siquiera la Oficial Mayor cuente con cifras actualizadas, reflejando un preocupante vacío de transparencia dentro del cabildo.
El señalamiento más fuerte se dirigió al presidente municipal, acusado de practicar un “turismo político” en giras por otros municipios del estado mientras las necesidades más urgentes de Bahía de Banderas permanecen desatendidas. “Nuestra responsabilidad es cumplir con la administración pública y responder a las obligaciones que marca la ley municipal”, recalcó Sagún, evidenciando el contraste entre la labor institucional y la distracción partidista del alcalde. La crítica resonó como un llamado a la ciudadanía para exigir atención inmediata a los problemas locales.
En materia de seguridad, la Síndico celebró la designación oficial del nuevo titular de Seguridad Pública, quien ya ejercía como encargado de despacho. Consideró que su perfil académico y experiencia son garantía de resultados, aunque lamentó la demora en formalizar su nombramiento. Entre sus propuestas más urgentes destacó la creación de espacios seguros para mujeres, niñas y niños víctimas de violencia física y sexual, un tema que calificó como prioritario y que exige estrategias conjuntas para devolver tranquilidad a las familias del municipio. “Las mujeres debemos sentirnos seguras al caminar de noche por nuestras calles”, advirtió con firmeza.
Como médico de profesión, Sagún también alertó sobre la falta de respuestas de la Coordinación Municipal de Salud. Anunció que convocará a rendir un informe sobre acciones preventivas, especialmente ante la inminente temporada de lluvias que favorece la proliferación del mosquito transmisor del dengue. Recordó que ya se realizó la licitación de insumos para fumigación, pero insistió en reforzar la coordinación con autoridades estatales para evitar brotes epidémicos como los registrados en años anteriores. “La prevención es obligación del municipio y no podemos permitir que la salud pública quede en segundo plano”, subrayó.
La Síndico también abordó la situación de los trabajadores basificados del subsistema, informando que se mantienen 11 juicios con empleados de base que aún no han sido homologados en sus derechos, pese a la aprobación del presupuesto de egresos 2026. Explicó que se ha dado seguimiento puntual desde la sindicatura y el cabildo, pero que la resolución definitiva dependerá de los dictámenes judiciales. Este tema, dijo, refleja la falta de voluntad política para garantizar estabilidad laboral a quienes sostienen la operación diaria del municipio.
Finalmente, Sagún reiteró su compromiso de vigilar la legalidad, la transparencia y el buen uso de los recursos públicos, asegurando que hasta el último día de su gestión defenderá el patrimonio municipal y los derechos de los ciudadanos de Bahía de Banderas. “Seguiremos trabajando con firmeza y claridad, porque la confianza de la gente no se negocia”, concluyó con contundencia, dejando claro que la sindicatura se mantendrá como un contrapeso indispensable frente a una administración debilitada por la deuda, la desorganización y la falta de respuestas.

