Bahía de Banderas, Nayarit (RRC): Mientras el estado de Sinaloa atraviesa uno de sus periodos más críticos de inestabilidad, fuentes cercanas a la seguridad federal y reportes locales sugieren que el exgobernador Rubén Rocha Moya y sus hijos han establecido un centro de operaciones —o refugio— en el exclusivo enclave de Punta de Mita, Nayarit.
Según informes extraoficiales, la familia Rocha habría sido avistada en una de las zonas residenciales más restringidas de la Riviera Nayarit, un área conocida por su difícil acceso y vigilancia privada extrema. Este movimiento se da en un contexto de fuertes cuestionamientos sobre el paradero del exmandatario tras su salida del cargo y las recientes controversias que vinculan su administración con investigaciones de carácter federal.
- Ubicación: Complejos de lujo en el área de Bahía de Banderas.
- Seguridad: Se reporta un despliegue discreto pero robusto de personal privado.
- Motivo: Presunto resguardo ante la presión mediática y judicial en su estado natal.
La presencia de los hijos de Rocha Moya en Nayarit no ha pasado desapercibida para los residentes de la zona, quienes aseguran que el flujo de camionetas blindadas ha aumentado en áreas que usualmente son de descanso para turistas extranjeros.
«No es solo un retiro vacacional; la frecuencia de las reuniones y el hermetismo sugieren que están evitando cualquier tipo de exposición pública en Sinaloa», comentó una fuente que prefirió mantener el anonimato.
Este posible «escondite» surge en un momento donde la opinión pública exige cuentas claras sobre la gestión de Rocha Moya. El contraste es marcado: mientras Punta de Mita ofrece campos de golf y playas privadas, el estado que gobernaron enfrenta retos de seguridad que han captado la atención nacional.
Hasta el momento, ninguna autoridad del Gobierno de Nayarit ni representantes directos de la familia Rocha han emitido un comunicado oficial para confirmar o desmentir su estancia en el complejo turístico.
Sin embargo, el hermetismo solo ha alimentado las sospechas de que la Riviera Nayarit se ha convertido en el santuario político de la familia sinaloense.

