Por Ricardo Reyes.
La falta de cloración adecuada del agua potable en diversos municipios de Nayarit ha encendido las alertas sanitarias en la entidad, luego de que autoridades de salud detectaran niveles críticos por debajo de los parámetros recomendados, situación que podría estar relacionada con el aumento de enfermedades gastrointestinales y casos de diarrea en distintas regiones del estado.
De acuerdo con información dada a conocer por la Secretaría de Salud de Nayarit, municipios como San Blas, Rosamorada y La Yesca presentan niveles de cloración inferiores al 60%, cuando la norma sanitaria establece que el porcentaje óptimo debe mantenerse por encima del 95% para garantizar agua segura para el consumo humano. En el caso de Huajicori, incluso no se reportaron resultados recientes, lo que aumentó la preocupación de las autoridades.
La secretaria de Salud estatal, Beatriz Adriana Ruiz Huerta, advirtió que el problema no debe minimizarse, pues existe una relación directa entre la mala calidad del agua y el incremento de enfermedades intestinales registradas en la entidad durante los primeros meses de 2026. Según datos oficiales, se han contabilizado alrededor de 8 mil 600 casos de diarrea en el estado, siendo las zonas serranas y rurales las más afectadas.
La funcionaria señaló que los menores de cinco años representan el grupo más vulnerable ante esta situación, debido al riesgo de deshidratación y complicaciones derivadas de infecciones gastrointestinales. Por ello, hizo un llamado urgente a los ayuntamientos para reforzar inmediatamente los procesos de potabilización y monitoreo de agua potable.
La problemática también evidencia deficiencias en la infraestructura hidráulica y en los sistemas municipales encargados del tratamiento y distribución del agua. En varias comunidades, habitantes han denunciado que el agua llega turbia, con mal olor o sin tratamiento visible, mientras que las autoridades locales enfrentan limitaciones presupuestales y operativas para mantener en funcionamiento los sistemas de cloración.
Datos publicados por la Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado de Nayarit muestran que el monitoreo de los niveles de cloración sigue siendo irregular en algunos municipios, situación que complica la vigilancia sanitaria y el control de riesgos para la población.
Especialistas advierten que, de no corregirse esta situación de manera inmediata, podrían incrementarse los brotes de enfermedades gastrointestinales, especialmente con la llegada de las altas temperaturas y las lluvias, factores que favorecen la proliferación de bacterias y contaminantes en el agua potable.
Mientras tanto, la población exige acciones inmediatas y mayor supervisión estatal, pues consideran que el acceso a agua limpia y segura no solo es un servicio básico, sino una obligación de las autoridades municipales y estatales para proteger la salud pública de miles de familias nayaritas.

