Ciudad de México (RRC): En medio del ritmo acelerado de vida, cada vez más personas en México han adoptado hábitos alimenticios desordenados, lo que ha encendido alertas entre especialistas en nutrición y salud. Comer a deshoras o saltarse comidas no solo afecta el metabolismo, sino que también puede derivar en problemas como sobrepeso, fatiga crónica y trastornos digestivos.
De acuerdo con expertos, mantener horarios regulares para cada comida del día es clave para el correcto funcionamiento del organismo. A continuación, se detallan los tiempos recomendados:
Desayuno:
Debe realizarse entre las 7:00 y 9:00 de la mañana, preferentemente dentro de la primera hora tras despertar. Este alimento es fundamental para activar el metabolismo y proporcionar energía para iniciar el día.
Almuerzo (colación matutina):
Se recomienda entre las 10:30 y 11:30 horas. Este pequeño refrigerio ayuda a evitar largos periodos de ayuno y mantiene estables los niveles de glucosa.
Comida (principal):
El horario ideal es entre las 13:00 y 15:00 horas. Es el momento en que el sistema digestivo se encuentra más activo, por lo que se sugiere consumir alimentos más completos y balanceados.
Merienda (colación vespertina):
Debe realizarse entre las 17:00 y 18:00 horas. Su función es evitar llegar con exceso de hambre a la cena, lo que suele provocar ingestas excesivas.
Cena:
Se recomienda entre las 19:00 y 21:00 horas, procurando que sea ligera y al menos dos horas antes de dormir, para facilitar la digestión y mejorar la calidad del sueño.
Especialistas advierten que ignorar estos horarios puede alterar el llamado “reloj biológico”, provocando desajustes hormonales y aumentando el riesgo de enfermedades metabólicas. Asimismo, recalcan que no solo importa qué se come, sino también cuándo se come.
En un contexto donde el estrés laboral, los largos traslados y el uso excesivo de dispositivos electrónicos han modificado las rutinas, mantener una disciplina alimentaria se ha convertido en un reto… pero también en una necesidad urgente para preservar la salud.
La advertencia es clara: comer bien no basta, hay que hacerlo a tiempo.

