Ciudad de México / Washington (RRC): La cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México ha comenzado a mostrar resultados concretos en el combate al tráfico ilegal de armas que alimenta la violencia de los grupos criminales en ambos países.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, uno de los beneficios más recientes de la alianza bilateral ha sido el fortalecimiento de las acciones para impedir que armas de fuego lleguen a manos de los cárteles del narcotráfico. Durante el primer año de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los decomisos de armas ilegales aumentaron un 125 por ciento.
La Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés) informó que logró asegurar más de 36 mil armas de fuego ilegales, muchas de las cuales tenían como destino organizaciones criminales que operan en territorio mexicano.
Las autoridades destacaron que miles de estas armas habrían terminado en poder de cárteles involucrados en actividades como el narcotráfico, el tráfico de personas, la extorsión y otros delitos de alto impacto.
Funcionarios estadounidenses señalaron que la coordinación entre agencias de ambos países ha permitido mejorar el intercambio de información, fortalecer las investigaciones transfronterizas y aumentar la capacidad para detectar redes dedicadas al contrabando de armamento.
La cooperación binacional busca reducir el flujo de armas hacia México, considerado uno de los principales factores que potencian la capacidad operativa y el poder de fuego de los grupos delictivos.
Autoridades de ambos gobiernos coincidieron en que los avances obtenidos reflejan la importancia de mantener una estrategia conjunta para enfrentar amenazas comunes y reforzar la seguridad regional, con el objetivo de proteger a las comunidades de ambos lados de la frontera.

