Por Carlos Hartig.
El panorama político para la sucesión gubernamental de 2027 en Nayarit ha comenzado a definirse con una notable antelación, marcada por el reciente respaldo público de Manuel Velasco Coello a la senadora Jasmín Bugarín Rodríguez. Durante un encuentro con medios nacionales, el líder del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) aseguró que la legisladora encabeza las preferencias internas con márgenes significativos. Esta declaración es interpretada por especialistas como el inicio de una ofensiva política del PVEM para consolidarse como una fuerza indispensable en la coalición oficialista, buscando disputar el estado con perfiles propios de alta competitividad.
En los círculos políticos de la Ciudad de México, el respaldo de Velasco se analiza bajo la óptica de una expansión territorial del Partido Verde. Se estima que la intención es posicionar a Bugarín como una figura de consenso nacional que pueda equilibrar las fuerzas frente a Morena. La prensa nacional destaca que su desempeño en el Senado le ha permitido construir una imagen de operadora eficaz y un perfil con menor desgaste administrativo en comparación con quienes ya ejercen funciones ejecutivas, lo que la convierte en una pieza estratégica para la negociación de candidaturas bajo criterios de paridad de género y competitividad electoral.
Sin embargo, el camino de la senadora Bugarín no está exento de obstáculos considerables, siendo el más relevante la presencia de Geraldine Ponce Méndez, actual alcaldesa de Tepic por Morena. Ponce, quien recientemente aseguró su permanencia en el cargo mediante la reelección, es identificada en las mediciones de opinión pública como la rival a vencer. Su control sobre la capital del estado y su cercanía con las estructuras fundacionales de su partido le otorgan una base de apoyo territorial que, hasta el momento, se sitúa por encima de las aspiraciones de la representante del Partido Verde en los careos estatales.
Los datos estadísticos más recientes de marzo de 2026 reflejan esta disparidad en el escenario general. Si bien Jasmín Bugarín ostenta un sólido 40.1% de preferencia dentro de la militancia del PVEM, su intención de voto en una competencia abierta oscila entre el 4.9% y el 5.2%. En contraste, los aspirantes de Morena mantienen el control del tablero: la alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce, registra un respaldo del 28.1%, mientras que otros cuadros morenistas, como Héctor Santana García, alcanzan el 31.8%. Estas cifras subrayan la magnitud del reto que enfrenta la senadora para trascender su fuerza partidista y conectar con el electorado amplio.
A pesar de la ventaja actual de Morena, la estrategia de Manuel Velasco apuesta por el amplio margen de indecisión que prevalece en Nayarit, estimado en un 35%. Este segmento del electorado representa la oportunidad para que Bugarín, mediante una campaña de posicionamiento nacional y local, logre captar el voto de quienes buscan una alternativa dentro de la misma coalición. Analistas sugieren que el PVEM utilizará este factor para argumentar que Bugarín es la opción más viable para mantener la unidad sin los conflictos internos que suelen derivar de las precampañas de Morena.
En conclusión, el pronunciamiento de Manuel Velasco establece formalmente a Jasmín Bugarín como la apuesta del Partido Verde para 2027, desafiando la hegemonía de figuras como Geraldine Ponce en Tepic. La viabilidad de este proyecto dependerá de la capacidad de la senadora para cerrar la brecha en las encuestas generales en los próximos meses. Mientras tanto, el tablero político nayarita entra en una fase de definiciones donde la relación entre el PVEM y Morena será puesta a prueba bajo la presión de las ambiciones locales y los acuerdos de la cúpula nacional.


