Por Ricardo Reyes.
Entre discursos triunfalistas y promesas recicladas, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero encabezó la entrega de una “nueva” plaza pública en la comunidad de Gavilán Chico, un acto que ha sido calificado por habitantes como más simbólico que transformador.
Aunque el gobierno estatal presume la obra como un espacio “rehabilitado para la convivencia y la seguridad”, la realidad es que se trata de una intervención menor —alumbrado, pintura y algunos ajustes estéticos— que dista mucho de resolver los problemas estructurales que enfrenta esta comunidad rural del municipio de Santiago Ixcuintla.
Vecinos consultados señalan que, si bien la plaza luce “más presentable”, las carencias siguen intactas: calles en mal estado, deficiencias en servicios básicos y falta de oportunidades económicas. “Nos arreglan la cara, pero no el fondo”, comentan con evidente molestia.
El mandatario estatal aprovechó el evento para comprometer nuevas acciones como la construcción de un domo-desayunador, entrega de pintura para escuelas y juegos infantiles. Sin embargo, estos anuncios han generado escepticismo entre los pobladores, quienes aseguran que este tipo de promesas ya se han hecho antes sin concretarse en tiempo y forma.
Críticos señalan que este tipo de inauguraciones responden más a una estrategia de imagen que a una política pública integral. “Se invierte en lo visible, en lo que se puede fotografiar, mientras las necesidades urgentes siguen esperando”, apuntan analistas locales.
Además, cuestionan que se destinen recursos a obras de impacto limitado, en lugar de atender problemáticas prioritarias como seguridad, empleo y servicios públicos de calidad, que continúan siendo una deuda pendiente en diversas comunidades de Nayarit.
Mientras tanto, la administración estatal insiste en que estas acciones “dignifican” a las localidades. Pero para muchos habitantes de Gavilán Chico, la dignidad no se construye con eventos protocolarios ni discursos, sino con soluciones reales y sostenidas que, hasta ahora, siguen sin llegar.

