Bahía de Banderas, Nayarit (RRC): La reciente designación de Héctor Santana al nombrar a Luis Alonso Frisbi Becerra como encargado de la Dirección de Seguridad ha generado más cuestionamientos que certezas, en medio de un contexto de creciente preocupación ciudadana por la inseguridad en el municipio.
Aunque el alcalde presume la trayectoria del nuevo funcionario —con paso por la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General del Estado de Nayarit—, críticos señalan que el nombramiento parece más un intento de maquillar la estrategia de seguridad que una solución de fondo.
Diversos sectores advierten que la llegada de Frisbi Becerra no responde a un plan integral, sino a una reacción tardía ante la presión social por los recientes hechos delictivos que han sacudido a Bahía de Banderas. “No se trata de acumular títulos o cargos en el currículum, sino de resultados concretos”, reclaman ciudadanos que acusan una falta de rumbo en la política de seguridad municipal.
A pesar de que el edil destaca el perfil académico del nuevo encargado, incluyendo su doctorado en derecho constitucional, especialistas consideran que la formación teórica no sustituye la experiencia operativa en campo ni la capacidad de articular una estrategia efectiva contra la delincuencia.
La narrativa oficial de “fortalecimiento de la seguridad” también ha sido puesta en duda, ya que, según denuncias ciudadanas, los índices delictivos y la percepción de inseguridad no han mostrado mejoras sustanciales. Por el contrario, acusan que el gobierno municipal recurre constantemente a anuncios y cambios administrativos como medida mediática para contener el descontento social.
En este contexto, la designación de Frisbi Becerra es vista por algunos como un movimiento político más que una decisión técnica, lo que incrementa la desconfianza hacia la administración de Héctor Santana. Mientras tanto, la ciudadanía exige resultados tangibles y no discursos optimistas que, hasta ahora, no se reflejan en las calles.

