La frase “tienen mucho presidente” genera cuestionamientos sobre el uso político del deporte y el verdadero respaldo a los jóvenes.
Por Ricardo Reyes.
Lo que pretendía ser un mensaje de aliento terminó por encender la polémica. El presidente municipal de Bahía de Banderas fue blanco de críticas tras declarar que los Jaibos de Sayulita “van a ganar el campeonato porque ahora tienen mucho presidente”, una frase que ha sido interpretada como un intento de protagonismo político más que un respaldo genuino al deporte local.
Lo que pretendía ser un mensaje de aliento terminó por encender la polémica. El presidente municipal de Bahía de Banderas fue blanco de críticas tras declarar que los Jaibos de Sayulita “van a ganar el campeonato porque ahora tienen mucho presidente”, una frase que ha sido interpretada como un intento de protagonismo político más que un respaldo genuino al deporte local.
El comentario surgió en el marco del reconocimiento al equipo, que ha destacado por su desempeño en la actual competencia. Sin embargo, en lugar de centrarse en el esfuerzo y disciplina de los jugadores, la declaración del edil desvió la atención hacia su figura, lo que generó inconformidad entre ciudadanos y usuarios en redes sociales.
Diversas voces han señalado que este tipo de discursos minimizan el trabajo de los jóvenes deportistas, al atribuir sus posibles logros a la intervención de la autoridad municipal. “El talento y el esfuerzo son de los jugadores, no del presidente”, fue uno de los reclamos más recurrentes.
Además, se cuestionó si el apoyo al deporte en el municipio responde a una política pública sólida o si se trata de acciones aisladas con tintes mediáticos. Habitantes de la región han señalado que aún existen carencias en infraestructura deportiva, así como falta de programas permanentes que impulsen a las nuevas generaciones.
Mientras tanto, los Jaibos de Sayulita continúan su camino en la competencia, cargando no solo con la expectativa deportiva, sino también con el peso de una narrativa política que ha generado más división que respaldo.
La controversia deja abierta la discusión sobre los límites entre el impulso institucional al deporte y el uso político de los logros ciudadanos.

