Por Carlos Hartig.
En una jornada que expuso los contrastes de la realidad nayarita, se delinearon los avances en salud especializada frente al persistente desafío de la inseguridad en las zonas limítrofes. Durante un encuentro con medios, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero reconoció que, si bien se han liquidado deudas importantes en el sector público, el camino para consolidar un sistema de justicia social sigue enfrentando carencias acumuladas por décadas de abandono.
En el Hospital Civil de Tepic, la nota destacada fue la incorporación de un microscopio electrónico de alta gama con un valor de 10 millones de pesos. Este equipo está destinado a cirugías cerebrovasculares y oftalmológicas de alta complejidad, servicios que históricamente han sido exclusivos del sector privado. La tecnología será operada por especialistas locales, buscando que la medicina de «alto costo» se transforme en un beneficio social directo para los sectores más vulnerables de la población.
Sin embargo, el optimismo en el sector salud choca con la tensa situación de seguridad en el norte del estado. Se confirmó que en el municipio de Huajicori se mantiene una vigilancia de «día y noche» debido a la incursión de grupos delictivos provenientes de Sinaloa. Este asedio, sumado al reciente arresto de una célula de seis jóvenes en Tepic, subraya un escenario complejo donde la presencia institucional intenta contener una violencia que no da tregua. Ante esta situación, Navarro Quintero anunció la destrucción de 560 máquinas de juego ilegales tras el periodo de Semana Santa como medida de choque.
Respecto al desabasto de insumos, se ratificó el proyecto de un Centro de Distribución de Medicinas de carácter estrictamente público. El plan busca que esta unidad funcione como un área de tránsito dinámico, tratando de evitar el almacenamiento estático que en el pasado ha derivado en anaqueles vacíos. El éxito de esta estrategia dependerá de una logística que logre conectar efectivamente el almacén con las recetas de los pacientes, una demanda histórica de la ciudadanía nayarita que aún espera soluciones definitivas.
Un punto crítico mencionado fue la urgencia de instaurar una «cultura del mantenimiento». Se admitió que la inversión en infraestructura y equipo médico resulta inútil si se cae en el descuido institucional. Sobre este tema, el Dr. Navarro Quintero advirtió que no es sostenible renovar equipo de manera permanente, por lo que la durabilidad de los bienes públicos será clave en el manejo de los 5 mil millones de pesos en recursos federales que se gestionan actualmente para la entidad.
Finalmente, sobre el panorama político, se descartó que las acciones de inconstitucionalidad que se dirimen en la Suprema Corte de Justicia de la Nación pongan en riesgo la estabilidad rumbo al 2027. Por ahora, la agenda estatal parece concentrada en dos frentes urgentes: demostrar que el Hospital Civil de Tepic puede sostener servicios de élite y recuperar la tranquilidad en comunidades como Huajicori, que permanecen bajo la sombra del conflicto territorial.

