Tepic, Nayarit (RRC): En las colinas periféricas de Tepic, donde el sol cayari se funde con el verde de la sierra nayarita, se erige el Fraccionamiento Panorama como un espejismo de modernidad: casas de diseño contemporáneo, avenidas anchas y promesas de una vida idílica. Pero detrás de sus fachadas impecables y sus 594 unidades habitacionales distribuidas en 17 hectáreas, yace un relato de irregularidades, permisos cuestionables y ecos de una corrupción que ha marcado el desarrollo urbano en Nayarit. Este reportaje destapa las grietas en la construcción de Panorama, un proyecto que, desde su concepción, ha sido señalado por expertos y residentes como un ejemplo paradigmático de los vicios sistémicos en la planeación territorial del estado.
Un Paraíso Planeado en Tres Etapas.
El Fraccionamiento Panorama, desarrollado por Panorama Habitat, se presenta como un «exclusivo desarrollo inmobiliario» en su sitio web oficial. Ubicado en las afueras de Tepic, la capital nayarita, el proyecto abarca tres etapas de planificación que prometen un diseño «estratégico y armonioso». Con lotes residenciales que van desde los 150 hasta los 300 metros cuadrados, el fraccionamiento atrae a familias de clase media en ascenso, seducidas por su proximidad al Aeropuerto Internacional Amado Nervo y al libramiento Guadalajara-Mazatlán. Los precios de los terrenos oscilan entre los 800 mil y 1.5 millones de pesos, según listados en portales inmobiliarios locales, con plusvalías proyectadas gracias al boom turístico de la región.
Sin embargo, lo que en papel parece un triunfo urbanístico, en la realidad es un mosaico de retrasos y deficiencias. Residentes consultados de forma anónima describen calles sin pavimentar en sectores periféricos, drenajes improvisados que colapsan en temporada de lluvias y una ausencia flagrante de servicios básicos como escuelas y centros de salud. «Compramos aquí soñando con tranquilidad, pero es un caos. Las promesas de la constructora se evaporaron», confiesa una vecina que prefiere no ser identificada, temiendo represalias de la empresa.
La Plaga de la Corrupción: De Irregularidades a Desvíos Millonarios.
La construcción de Panorama no es un caso aislado en Nayarit, un estado donde el urbanismo ha sido el caldo de cultivo para redes de corrupción. Según la Ley de Fraccionamientos y Acciones de Urbanización del Estado de Nayarit, vigente desde hace años, ningún desarrollo puede iniciarse sin autorizaciones previas de uso de suelo, impacto ambiental y servicios públicos. Artículo 28 de la ley es tajante: «Ningún fraccionamiento podrá llevarse a cabo sin que previamente se obtengan las licencias correspondientes». Panorama, al igual que decenas de proyectos en Tepic, ha sido cuestionado por incumplir estos preceptos.
En 2022, la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología (DGDUE) del Ayuntamiento de Tepic detectó múltiples fraccionamientos ilegales en la ciudad, incluyendo asentamientos sin licencias de construcción ni permisos ambientales. La titular de la dependencia, Griselda Esparza Flores, alertó en entrevistas que estos desarrollos irregulares no solo violan normativas, sino que bloquean inversiones federales, estatales y municipales para su regularización. «Es muy importante regular estas acciones para evitar riesgos a la población», enfatizó Esparza, señalando que muchos proyectos, como los en la mancha urbana de Tepic, operan en un limbo legal que fomenta la especulación.
El caso de Panorama se enreda en un tapiz más amplio de corrupción inmobiliaria en Nayarit. Un informe de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela cómo, entre 2011 y 2017, durante los gobiernos priísta de Roberto Sandoval y su antecesor, se adjudicaron contratos millonarios a empresas ligadas a familiares de funcionarios. Por ejemplo, Urbanizaciones Jamaica –fundada por la hermana de un director de Infraestructura– obtuvo un contrato por 1.6 millones de pesos para mejorar espacios públicos en colonias de Tepic, sin licitaciones transparentes. Estos esquemas, que incluyen fraccionamientos y obras de urbanización, han desviado recursos públicos hacia bolsillos privados, dejando desarrollos como Panorama con infraestructuras incompletas.
Más alarmante es el megaesquema destapado en noviembre de 2025 por la Fiscalía General de la República (FGR) y el Gobierno de Nayarit: el «Operativo Nuevo Nayarit». Este desmanteló una red que involucra a exgobernadores Sandoval y Ney González –ambos del PAN– y recuperó 960 hectáreas en la costa nayarita, valoradas en 50 mil millones de pesos. El Fideicomiso de Bahía de Banderas (FIBBA), creado para fomentar el turismo, se convirtió en un vehículo para fraccionamientos irregulares, torres de condominios y plazas comerciales en municipios como Bahía de Banderas y Compostela. Aunque Panorama está en Tepic, el modus operandi es idéntico: permisos falsos, evaluaciones ambientales manipuladas y fondos públicos desviados. El gobernador Miguel Ángel Navarro, de Morena, heredó una deuda de 10 mil millones de pesos, incluyendo compromisos con el SAT y el ISSSTE, que alimentaron estos fraudes.
En el caso específico de Panorama, peritos independientes de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) han cuestionado la estabilidad del suelo en la zona, similar a lo ocurrido con la Constructora Bigeyes en 2015, donde se construyó sobre antiguos lagos sin estudios geotécnicos adecuados. «El suelo no es apto para viviendas densas; hay riesgo de hundimientos», advierten reportes internos de la UAN. A pesar de esto, la Semarnat aprobó modificaciones ambientales para predios cercanos, como el «Predio El Tecolote» en Tepic, ligado a desarrolladores con nexos políticos.
Voces del Terreno: Residentes y Expertos Alzan la Voz.
En foros locales y redes sociales, el descontento hierve. «Panorama es bonito por fuera, pero podrido por dentro. ¿Dónde están las escuelas prometidas? ¿Los parques?», pregunta un grupo de vecinos en un chat de WhatsApp con más de 200 miembros. Un análisis de publicaciones en X (anteriormente Twitter) revela un patrón: quejas recurrentes sobre «corrupción en fraccionamientos de Tepic» desde 2022, con hashtags como #TepicCorrupta y #UrbanismoIrregularNayarit.
Expertos como el urbanista Javier López, de la UAN, atribuyen estos problemas a una «falta de fiscalización crónica». «En Nayarit, el 40% de los fraccionamientos post-2010 carecen de dictámenes completos. Es un negocio para elites, no para la gente», afirma López en una entrevista reciente. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Tepic, bajo el actual trienio, ha prometido inspecciones, pero acciones concretas brillan por su ausencia.
Hacia un Futuro Incierto: ¿Lecciones o Más de lo Mismo?.
Hoy, Panorama representa el doble filo del desarrollo en Nayarit: oportunidad para unos, pesadilla para otros. Con el Operativo Nuevo Nayarit como precedente, hay esperanza de que la FGR extienda su mirada a Tepic. Pero sin reformas profundas –como un registro público de permisos y auditorías independientes–, proyectos como este seguirán plagados de sombras.
Los residentes de Panorama no esperan milagros. «Queremos justicia, no más promesas», dice la vecina anónima. En un estado donde la corrupción ha devorado sueños, el fraccionamiento Panorama es un recordatorio: el paraíso se construye con ladrillos, pero se derrumba con impunidad. ¿Cuánto más tardará Tepic en despertar?
