Por Ricardo Reyes.
En un movimiento que ha encendido el debate sobre identidad cultural versus desarrollo turístico, el Aeropuerto Internacional de Tepic, Nayarit, ha dejado atrás su denominación histórica en honor al poeta modernista Amado Nervo para rebautizarse como «Aeropuerto Internacional de Tepic-Riviera Nayarit». Esta decisión, anunciada en el marco de una ambiciosa remodelación, refleja las prioridades del gobierno estatal por posicionar a Nayarit como un destino de lujo en el mapa turístico mundial, pero ha generado críticas por diluir el legado de una figura emblemática de la literatura mexicana.

Un homenaje que se desvanece: El legado de Amado Nervo.
Amado Nervo, nacido en Tepic en 1870, es uno de los pilares del modernismo literario en América Latina. Sus obras, como La amada inmóvil y En voz baja, fusionan espiritualidad, melancolía y una sensibilidad única que lo convirtieron en un símbolo de la identidad nayarita. El aeropuerto, inaugurado en 1991 y designado como internacional en 2009, llevaba su nombre como un raro tributo a la cultura en la nomenclatura aeroportuaria mexicana –el único dedicado a un poeta en el país–. Esta distinción no era mera formalidad: representaba el orgullo local por un hijo ilustre que elevó la voz de Nayarit en el canon literario.
Sin embargo, en 2023, durante la presentación del «Plan Nayarit-Aeroméxico», el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero anunció el cambio de nombre, vinculándolo a la expansión de la terminal. El proceso, impulsado por el Grupo Aeroportuario Turístico Mexicano (GATM) –una entidad público-privada–, no contó con un decreto formal ni debate legislativo, lo que ha sido señalado como una omisión procedural. Críticos, como los reportados en medios independientes, argumentan que esta «desaparición» prioriza el marketing turístico sobre la preservación cultural, relegando a Nervo a un olvido simbólico en su propia tierra.
La remodelación: De poeta a puerta del paraíso turístico.
La transformación del aeropuerto no se limita a un cambio de placa. Iniciada en 2022 con una inversión inicial de 280 millones de pesos –que escaló a 4,100 millones en total, según anuncios en el Tianguis Turístico 2024–, la obra incluye una nueva torre de control, una terminal moderna para aviación privada y un edificio principal capaz de manejar hasta 4 millones de pasajeros al año. El avance actual ronda el 70%, con conclusión prevista para finales de 2025, coincidiendo con proyectos viales que acortan a 40 minutos la distancia entre Tepic y la Riviera Nayarit.
El objetivo es claro: convertir el aeropuerto en la «nueva puerta de entrada» a Nayarit, compitiendo con gigantes como el AIFA, Cancún o Los Cabos. Conectividad ampliada a destinos en Canadá, Estados Unidos, Sudamérica y Europa, el aeropuerto busca atraer vuelos de carga y pasajeros de alto poder adquisitivo, fomentando la relocalización industrial y el turismo de lujo en «Nuevo Nayarit». En julio de 2025, ya se registró un hito: el primer vuelo internacional comercial desde Los Ángeles, operado por Volaris, aterrizó en la terminal, marcando el inicio de su era global.
Esta visión fue respaldada desde el gobierno federal. En 2020, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la modernización en una mañanera, enfatizando su rol en diversificar el turismo más allá de Puerto Vallarta. La actual presidenta Claudia Sheinbaum inspeccionó el avance en junio de 2025, destacando su integración con el corredor turístico.
Voces del debate: ¿Progreso o pérdida de raíces?.
La decisión no ha estado exenta de controversia. En círculos culturales, se denuncia que el cambio erosiona la identidad nayarita, reemplazando un ícono literario por una marca turística genérica. «Es un error que prioriza lo económico sobre lo eterno», coinciden analistas, recordando que Nayarit ya enfrenta tensiones similares: recientemente, el Aeropuerto de Puerto Vallarta eliminó «Riviera Nayarit» de su nombre para no opacar a Tepic, lo que hoteleros locales calificaron como contraproducente.
Por otro lado, defensores del proyecto, como el secretario de Turismo Juan Enrique Suárez del Real Tostado, lo ven como un catalizador para el desarrollo equilibrado. «Sacudir estigmas y apostar por el éxito económico con impacto social», argumentó el gobernador Navarro en 2023. Con 244,531 pasajeros en 2023 y un repunte proyectado, los números respaldan esta apuesta: el aeropuerto, antes base de la extinta Transportes Aéreos de Nayarit, podría triplicar su tráfico y generar empleo en una región dependiente del turismo.
Hacia un futuro conectado: ¿Qué sigue para Tepic?.
A medida que las obras avanzan, el «Aeropuerto Internacional de Tepic-Riviera Nayarit» se perfila como un eje estratégico en el Pacífico mexicano. Su pista de 2,300 metros, apta para Boeing 737 y Airbus A320, y horarios de 6:00 a 21:00, lo preparan para un boom. Sin embargo, el debate persiste: ¿puede Nayarit crecer sin olvidar sus raíces poéticas?
En última instancia, el cambio invita a reflexionar sobre cómo las naciones equilibran tradición y modernidad. Amado Nervo, con su verso «Todo está en la calma», quizás aprobaría que el progreso fluya, siempre que no ahogue la voz del alma. Para los viajeros que aterricen pronto en esta nueva terminal, el mensaje es dual: bienvenidos al lujo de la Riviera, pero no olviden leer un poema nayarita en el camino.
