Ciudad de México (RRC): En medio de la creciente controversia política generada tras la entrega a autoridades estadounidenses de exsecretarios vinculados al gobierno de Rubén Rocha Moya, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje enfático en defensa de la soberanía nacional y del proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.
Durante una gira de trabajo en Kanasín, Yucatán, la mandataria afirmó que “ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México”, subrayando que el movimiento político que encabeza pertenece a la ciudadanía y no a intereses externos ni a grupos del pasado.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por la entrega de exfuncionarios sinaloenses señalados por autoridades de Estados Unidos, hecho que ha elevado la presión política alrededor de figuras cercanas al gobierno de Sinaloa y abierto un nuevo capítulo en el debate sobre seguridad, soberanía y la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
La presidenta también lanzó un mensaje interno dirigido a quienes forman parte del movimiento oficialista, al advertir que “ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México”. Añadió que la administración federal mantiene los principios de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
Sin referirse de manera directa a nombres específicos o a los exfuncionarios entregados a las autoridades estadounidenses, el discurso presidencial fue interpretado por diversos analistas y medios como una respuesta política ante los acontecimientos recientes que han colocado a Sinaloa y a figuras cercanas al morenismo en el centro de la discusión nacional.
El mensaje también refuerza una postura que el gobierno federal ha sostenido en las últimas semanas: la defensa de la soberanía mexicana frente a cualquier presión o intervención extranjera, en un momento en que la agenda bilateral enfrenta uno de sus escenarios más sensibles.

