Por Carlos Hartig.
El Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad, en representación del movimiento «Soy Papá No Criminal» en Nayarit, alzó la voz para visibilizar la sistemática obstrucción de convivencia que sufren decenas de padres de familia en la entidad. A través de una conferencia de prensa, los integrantes del movimiento denunciaron que los prejuicios de género en los juzgados de primera instancia mantienen a decenas de menores alejados de sus entornos paternos, prolongando procesos judiciales de manera innecesaria.
Blanca Rodríguez, representante estatal del colectivo, informó que tras una marcha realizada el pasado 24 de abril hacia el Poder Judicial del Estado, se logró establecer una mesa de diálogo directa con el magistrado Hugo René Toriz Alcaraz. De acuerdo con la activista, actualmente entre el 80% y el 85% de los padres adscritos al movimiento ya se encuentran recibiendo atención individualizada para revisar de forma puntual sus respectivos expedientes, reconociendo la empatía y apertura mostrada por las autoridades judiciales en esta nueva etapa.
A pesar de los avances en la atención administrativa, los miembros de la organización señalaron que a nivel procesal los padres continúan enfrentando una considerable desventaja institucional. En el estado de Nayarit se tiene un registro visible de aproximadamente 50 padres en esta situación, aunque la cifra nacional asciende a 1,456 casos documentados por el colectivo. Los voceros explicaron que el Estado de México encabeza las estadísticas debido a su densidad demográfica, pero advierten que en Nayarit el número de afectados seguirá creciendo conforme más familias venzan el temor a denunciar.
Para combatir de raíz el rezago y las irregularidades del sistema judicial, el colectivo presentó un pliego petitorio integrado por siete puntos fundamentales, entre los que destaca de forma urgente la transición hacia la oralidad en los juicios familiares. Los manifestantes argumentaron que la implementación de juicios orales en el fuero común aportará celeridad y veracidad a los casos, permitiendo a los jueces detectar de manera directa la fabricación de pruebas falsas o peritajes psicológicos privados que son comprados para manipular las sentencias.

Dentro de las demandas estructurales, el movimiento exige una profunda profesionalización de secretarios, psicólogos, procuradores y jueces, criticando el uso reiterado de «machotes» o formatos preestablecidos que ignoran las particularidades de cada núcleo familiar. Asimismo, urgieron a romper el estigma de crianza y el sesgo cromosómico que asume de manera automática a la madre como la única opción idónea, proponiendo en su lugar juzgar bajo una perspectiva de vulnerabilidad enfocada rigurosamente en el interés superior de la infancia.
El pliego petitorio también contempla la sanación y sanción severa de la alienación parental, la aplicación de convivencias provisionales inmediatas en casos donde no exista un peligro real para el menor, y un castigo ejemplar a las redes de obstrucción. Sobre este último punto, los denunciantes señalaron directamente a abogados litigantes que, vulnerando su código de ética, lucran con el distanciamiento familiar e involucran dependencias del Ministerio Público para retrasar dolosamente las resoluciones.
Durante el encuentro con los medios, diversos padres de familia compartieron sus testimonios, registrando ausencias forzadas de sus hijos que van desde los seis meses hasta los cinco y siete años de separación. Entre los casos expuestos se denunció también la situación de Arnoldo Aguilera, quien lleva dos años y medio en prisión sin derecho a una defensa justa, lo que ha provocado la pérdida absoluta del contacto con su hijo, ejemplificando el impacto extensivo hacia los abuelos, tíos y hermanos de la línea paterna.
Finalmente, Blanca Rodríguez enfatizó que este movimiento no representa una confrontación de género ni una lucha de mujeres contra hombres, sino una cruzada por los derechos de los menores a mantener un vínculo sano con ambos progenitores. Con miras a las próximas actividades de visibilización en el marco del Día del Padre, la representante hizo un llamado a las madres obstructoras a priorizar el bienestar emocional de sus hijos y exhortó a más padres afectados a sumarse a las redes de apoyo del colectivo en Nayarit.

