Por Carlos Hartig.
El Ingeniero Francisco Miramontes, dirigente del Comercio en Pequeño en el estado, lanzó una alerta sobre la delicada situación financiera que atraviesa el sector tras el cierre de las festividades del 14 de febrero y el 10 de mayo. El líder gremial reveló que la rentabilidad de los negocios ha sufrido un desplome histórico; mientras que en años anteriores estas fechas garantizaban una utilidad del 80%, en este 2026 los comerciantes apenas lograron recuperar su inversión inicial con una ganancia marginal de entre el 15% y el 20%, una cifra que calificó como insuficiente para el crecimiento de las pequeñas empresas.
Este fenómeno de «dinero estancado» no es aislado, pues Miramontes lo vincula directamente a una crisis económica global que impacta en lo local. Explicó que factores como los conflictos bélicos internacionales y la inestabilidad en los precios del petróleo han encarecido drásticamente la logística y el transporte de mercancías. Según el dirigente, el consumidor nayarita se encuentra hoy con productos con costos «por las nubes», lo que ha frenado el flujo de efectivo en las ferias y tianguis populares del estado, afectando directamente el bolsillo de las familias que dependen de esta actividad.
A pesar de los números desalentadores, el sector se mantiene firme bajo una consigna de «responsabilidad moral» para preservar las tradiciones. Miramontes destacó que el 10 de mayo y el día del amor siguen siendo los motores que mantienen vivo al comercio tradicional, ya que el sentimiento de la población por honrar a sus madres —ya sea con flores en los panteones o con obsequios como ropa y chocolates para quienes aún las tienen presentes— impide que las ventas caigan a cero, funcionando como un respiro emocional y financiero en medio de la crisis.
El dirigente también puso sobre la mesa el desafío que representan las tiendas departamentales y el auge desmedido de las ventas por internet, que han fragmentado el mercado de manera agresiva. No obstante, señaló que existe una «resistencia cultural» en los barrios de municipios como Compostela, Bahía de Banderas y Santiago, donde la gente aún valora el trato directo y la calidez del comercio en pequeño, aunque reconoció que la proyección de crecimiento del 1% para México emitida por el Banco Mundial genera una incertidumbre que nubla el panorama a corto plazo.
En cuanto a la relación política, Miramontes subrayó que se vive una etapa de «armonía y respeto» con las autoridades municipales y estatales. Tras años de conflictos por el uso de la vía pública, celebró que hoy exista un diálogo fluido con figuras como la jefa de licencias, Jenny, lo que ha permitido trabajar sin los «choques» del pasado. El líder comercial enfatizó que el gremio ha optado por adaptarse a los cambios de gobierno y buscar puentes de paz, entendiendo que la estabilidad institucional es clave para que los comerciantes instalados por décadas puedan operar con certeza jurídica.
De cara al futuro, el ingeniero hizo un llamado urgente a las autoridades para que se implementen foros de capacitación técnica y mercadotecnia para los microcomerciantes. Miramontes propone que los próximos gobiernos municipales y estatales asuman el compromiso de profesionalizar al sector, enseñando a los locatarios herramientas modernas de ventas para que puedan competir en igualdad de condiciones ante las grandes cadenas internacionales, transformando el comercio de subsistencia en uno de carácter intelectual y profesional.
Finalmente, el dirigente cerró con un exhorto a la solidaridad regional, pidiendo a los ciudadanos que privilegien el consumo en mercados públicos y centros históricos. Recordando el ejemplo de la reconstrucción alemana tras la Segunda Guerra Mundial, insistió en que la única forma de lograr un despegue económico en Nayarit es a través del consumo interno. «Comprar al vecino, al pequeño local y a la CANACO es lo que genera una utilidad real en la región; solo así podremos superar este periodo de decadencia y fortalecer nuestra economía frente a las inversiones externas que no dejan riqueza en el estado», concluyó.

