Ciudad de México (RRC): Hoy se cumple el primer aniversario del trágico asesinato de dos colaboradores del Gobierno de la Ciudad de México, un suceso que conmocionó a la administración pública local y que, según las investigaciones más recientes de la Fiscalía General de Justicia (FGJ), apunta a una estructura criminal dedicada al narcomenudeo en la zona centro.
Lo que comenzó como una jornada de trabajo rutinaria para las víctimas —cuyas identidades se han mantenido bajo reserva por respeto a sus familias— terminó en una emboscada violenta. Ambos funcionarios, adscritos a labores de campo y vinculación ciudadana, fueron atacados mientras desempeñaban sus funciones en un sector de alta conflictividad.
A lo largo de estos 12 meses, el caso ha pasado por diversas etapas, desde la confusión inicial hasta la identificación de un operativo de vigilancia previa por parte de los agresores, lo que sugiere que no fue un encuentro fortuito, sino un ataque directo.
La principal hipótesis de las autoridades liga el doble homicidio con una banda narcomenudista que opera en las alcaldías Cuauhtémoc y Venustiano Carranza. De acuerdo con los informes de inteligencia:
- Represalia por operativos: Se sospecha que el ataque fue una «advertencia» ante el endurecimiento de las estrategias de seguridad en los barrios donde el grupo criminal ejerce control.
- Identificación de sospechosos: Hasta la fecha, se han cumplimentado tres órdenes de aprehensión relacionadas con el caso, incluyendo a uno de los presuntos autores materiales, identificado como «El Chori» (alias utilizado para fines ilustrativos de la jerga policial).
- Vínculos con un cártel local: Las autoridades investigan si esta banda funciona como una célula escindida de una organización criminal mayor que busca desestabilizar la gestión de seguridad en la capital.
En un acto solemne realizado esta mañana, compañeros de trabajo y autoridades capitalinas rindieron homenaje a los fallecidos. Durante el evento, se enfatizó que el riesgo que enfrentan los trabajadores de campo es una realidad latente en la lucha por recuperar el espacio público.
«No son solo números en una estadística de violencia; eran servidores públicos comprometidos con mejorar su ciudad. Su ausencia pesa cada día en los pasillos de este gobierno», declaró un vocero de la Secretaría de Gobierno.
Pendientes legales
A pesar de las detenciones, la familia de las víctimas y diversas organizaciones civiles denuncian que la autoría intelectual aún no ha sido procesada. El proceso judicial se encuentra en la etapa intermedia, y se espera que en los próximos meses se dicten las sentencias correspondientes.
La Ciudad de México llega a este aniversario con la herida abierta y el desafío de demostrar que los crímenes contra quienes sirven a la ciudadanía no quedarán en la impunidad bajo la sombra del crimen organizado.

