Por Ricardo Reyes.
El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) puso en marcha el proceso de revisión salarial correspondiente a 2026, una de las negociaciones laborales más relevantes del sector energético nacional, mediante la realización de asambleas en sus 36 secciones sindicales distribuidas en los principales complejos petroleros, refinerías, terminales y centros de trabajo de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La etapa inicial contempla la consulta directa a la base trabajadora para integrar el pliego petitorio que será presentado a la empresa productiva del Estado en las próximas semanas. Durante estas reuniones, los trabajadores tienen la oportunidad de plantear necesidades, propuestas y demandas relacionadas con sus condiciones laborales y de bienestar.
Entre los principales temas que forman parte de la discusión destacan el incremento salarial, la mejora de las prestaciones contractuales, el fortalecimiento de las medidas de seguridad industrial, la disponibilidad de equipo de protección personal, la atención médica para trabajadores activos y jubilados, así como programas de capacitación y actualización técnica para el personal.
La revisión salarial cobra especial relevancia en un contexto en el que los trabajadores buscan preservar su poder adquisitivo frente a los efectos de la inflación acumulada en los últimos años, además de garantizar que las condiciones laborales se mantengan acordes con las exigencias operativas de la industria petrolera nacional.
De acuerdo con el calendario sindical, las asambleas se desarrollarán durante junio y permitirán consolidar una propuesta unificada que refleje las inquietudes de los trabajadores de las distintas regiones petroleras del país. Una vez concluida esta fase, la dirigencia nacional del STPRM iniciará la negociación formal con representantes de Pemex.
Hasta el momento no existe una propuesta económica definitiva por parte del sindicato ni un posicionamiento oficial de la empresa respecto a posibles incrementos salariales. Las cifras que eventualmente formen parte de la negociación serán definidas una vez que concluya la consulta interna y se apruebe el pliego petitorio.
Especialistas en materia laboral señalan que este proceso es determinante para más de 90 mil trabajadores sindicalizados de Pemex, debido a que los acuerdos alcanzados impactan no sólo en los salarios, sino también en prestaciones económicas, esquemas de salud, seguridad laboral y beneficios contemplados en el Contrato Colectivo de Trabajo.
Como referencia, durante la revisión salarial 2024-2025, el STPRM y Pemex acordaron un incremento de 5 por ciento al salario ordinario y de 2 por ciento en prestaciones, resultado que fue considerado uno de los ajustes más significativos de los últimos años dentro de la empresa petrolera estatal.
La negociación de 2026 será observada de cerca tanto por trabajadores como por analistas del sector energético, debido a que se desarrolla en un momento clave para Pemex, que mantiene estrategias orientadas a fortalecer la producción de hidrocarburos, optimizar sus operaciones y mejorar la eficiencia de sus instalaciones en distintas regiones del país.
El resultado de las negociaciones definirá las condiciones económicas y laborales que regirán para miles de trabajadores petroleros durante el próximo periodo contractual, por lo que las asambleas que actualmente se realizan representan el primer paso de un proceso que tendrá repercusiones directas en la operación de una de las empresas estratégicas más importantes de México.

