Por Ricardo Reyes.
La crisis de desapariciones en Nayarit continúa encendiendo las alertas entre colectivos de búsqueda, organismos defensores de derechos humanos y familias afectadas, luego de revelarse que en la entidad existen mil 974 casos de personas no localizadas, una cifra que refleja el tamaño del desafío que enfrenta el estado en materia de seguridad y procuración de justicia.
De acuerdo con los datos dados a conocer, el 81 por ciento de las víctimas son hombres, aunque uno de los aspectos que más preocupa es la desaparición de 225 menores de edad, particularmente niñas y adolescentes, consideradas uno de los sectores más vulnerables frente a redes delictivas, violencia y trata de personas.
La capital nayarita, Tepic, concentra la mayor cantidad de reportes con 751 casos, posicionándose como el municipio con el panorama más delicado. Detrás de esta problemática aparece un patrón constante: la mayoría de las personas desaparecidas se ubican en un rango de edad de entre 25 y 39 años, es decir, población en plena etapa productiva.
Familiares de desaparecidos y colectivos ciudadanos han denunciado que las cifras podrían ser incluso mayores debido a casos que no son denunciados por miedo, desconfianza en las autoridades o falta de seguimiento institucional. Además, advierten que la lentitud en las investigaciones y la falta de resultados concretos profundizan el dolor y la incertidumbre de cientos de familias nayaritas.
Uno de los reclamos más insistentes es el fortalecimiento del Centro de Identificación Humana, considerado fundamental para agilizar la identificación de restos localizados en fosas clandestinas o servicios forenses saturados. Los colectivos sostienen que sin infraestructura, personal especializado y recursos suficientes, será imposible atender la magnitud de la crisis.
También exigen mayor transparencia en el manejo de las estadísticas oficiales, pues consideran que existen discrepancias entre registros estatales y federales, lo que dificulta dimensionar con claridad el fenómeno de las desapariciones en Nayarit.
La problemática de las personas desaparecidas se ha convertido en uno de los temas más sensibles para la sociedad nayarita, donde madres, padres, hermanos e hijos continúan recorriendo brechas, cerros y caminos en busca de respuestas que las autoridades aún no logran ofrecer.
Mientras las cifras continúan creciendo, la exigencia social es clara: verdad, justicia y acciones reales para devolver la paz a las familias que viven diariamente el drama de una desaparición.

