La crisis política en Sinaloa escala luego de que el presidente municipal de Culiacán se separe del cargo, en un contexto de presión internacional y cuestionamientos crecientes.
Culiacán, Sinaloa (RRC): En un movimiento que sacude el escenario político local, Juan de Dios Gámez Mendívil solicitó licencia temporal a su cargo como presidente municipal, en medio de señalamientos provenientes de Estados Unidos que lo vinculan presuntamente con el narcotráfico.
La solicitud fue avalada durante una sesión extraordinaria de Cabildo, convocada de manera urgente, apenas horas después de que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, hiciera lo propio al pedir separarse temporalmente del cargo bajo un contexto similar de presión política y mediática.
De acuerdo con versiones difundidas en medios nacionales, los señalamientos desde el gobierno estadounidense han generado un ambiente de incertidumbre institucional en la entidad, al colocar bajo la lupa a figuras clave del gobierno sinaloense. Aunque hasta el momento no se han presentado pruebas públicas concluyentes, la decisión de ambos funcionarios de solicitar licencia ha sido interpretada como un intento por facilitar posibles investigaciones y despresurizar el clima político.
En el caso de Gámez Mendívil, su salida temporal abre un periodo de interinato en el Ayuntamiento de Culiacán, mientras se define el curso legal y político de los señalamientos en su contra. La situación ha encendido alertas sobre la estabilidad de la administración municipal y el impacto que estos hechos podrían tener en la gobernabilidad de la capital sinaloense.
Analistas advierten que este episodio podría marcar un precedente en la relación bilateral en materia de seguridad, especialmente si las acusaciones escalan a procesos formales. Mientras tanto, la ciudadanía observa con escepticismo y preocupación el desarrollo de los acontecimientos, en una entidad históricamente golpeada por la violencia y la presencia del crimen organizado.
La crisis en Sinaloa continúa evolucionando y se espera que en los próximos días autoridades federales mexicanas emitan una postura más clara ante los señalamientos internacionales que han puesto en jaque a dos de las principales figuras políticas del estado.

