Por Ricardo Reyes.
El mercado laboral en México registró un inicio de año con altibajos y señales de debilitamiento durante el primer trimestre de 2026, luego de que la tasa de desempleo mostrara un repunte en enero y febrero, con una ligera corrección en marzo, aunque aún por encima de niveles del año anterior.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de desocupación se ubicó en 2.7% en enero, equivalente a aproximadamente 1.66 millones de personas sin empleo, reflejando un incremento respecto al cierre de 2025 y evidenciando el tradicional ajuste laboral de inicio de año.
Para febrero, el desempleo presentó una leve disminución mensual, pero se mantuvo elevado en 2.6% de la Población Económicamente Activa (PEA), con cerca de 1.6 millones de personas desocupadas, cifra superior a la registrada en el mismo periodo de 2025.
En marzo, el indicador mostró una ligera mejoría al descender a 2.4%, lo que representó alrededor de 1.5 millones de personas sin empleo; sin embargo, el dato continúa siendo mayor al observado un año antes, lo que confirma una tendencia de presión en el mercado laboral.
A lo largo del trimestre, la PEA superó los 61 millones de personas, evidenciando un crecimiento en la fuerza laboral, pero también una mayor dificultad para absorber a quienes buscan empleo.
Otro factor relevante es la persistencia de la informalidad, que se mantiene por encima del 54% de la población ocupada, así como un nivel de subocupación cercano al 7%, lo que refleja que millones de trabajadores requieren más horas laborales o mejores condiciones de empleo.
Especialistas advierten que, aunque México mantiene una de las tasas de desempleo más bajas a nivel internacional, el comportamiento reciente revela una desaceleración en la generación de empleo formal, particularmente en sectores como manufactura y construcción, donde se han reportado ajustes.
Balance del primer trimestre 2026:
- Enero: 2.7% (alza estacional y pérdida de empleos)
- Febrero: 2.6% (ligera recuperación, pero aún elevada)
- Marzo: 2.4% (descenso, aunque mayor que en 2025)
En este contexto, el inicio de 2026 deja un panorama mixto: por un lado, niveles de desempleo relativamente bajos; por otro, señales claras de fragilidad en la calidad del empleo, crecimiento de la informalidad y menor dinamismo en la absorción de la fuerza laboral.
El reto para los próximos meses será no solo generar más empleos, sino garantizar condiciones laborales estables, en un entorno económico marcado por presiones inflacionarias y desaceleración productiva.

