Ciudad de México (RRC): El Gabinete de Seguridad de México informó este sábado que los dos agentes estadounidenses fallecidos en un accidente vial en Chihuahua, identificados por diversas fuentes como elementos de la CIA, no contaban con acreditación formal ni permiso para realizar actividades operativas en territorio nacional.
A través de una tarjeta informativa difundida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el Gobierno federal detalló que, según los registros migratorios, uno de los agentes ingresó al país en calidad de visitante (sin permiso para realizar actividades remuneradas), mientras que el segundo entró con pasaporte diplomático. Ninguno de ellos tenía autorización para participar en operativos de seguridad dentro de México.
“El Gabinete de Seguridad y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no tenían conocimiento de que agentes extranjeros estuvieran operando o fueran a participar físicamente en alguna acción operativa dentro del territorio nacional”, subraya el comunicado.
Los hechos ocurrieron el pasado 19 de abril en la sierra de Chihuahua. Cuatro personas perdieron la vida en un accidente automovilístico cuando regresaban de un operativo para desmantelar laboratorios clandestinos de drogas sintéticas: dos funcionarios mexicanos de la Fiscalía estatal (el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, y su escolta, Manuel Genaro Méndez Montes) y los dos estadounidenses.
El accidente se produjo en una zona montañosa de difícil acceso, cuando el vehículo en el que viajaban cayó por un barranco.
El comunicado del Gabinete de Seguridad —integrado por las secretarías de Defensa, Marina, Seguridad y Protección Ciudadana, Relaciones Exteriores, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional— reitera que la legislación mexicana no permite que agentes extranjeros desarrollen operaciones de campo en el país, limitando la cooperación bilateral al intercambio de información y la asistencia técnica.
La presidenta Claudia Sheinbaum había señalado previamente que el Gobierno federal no estaba enterado de la operación y que cualquier participación de agentes extranjeros en acciones operativas sin autorización violaría la soberanía nacional y la Constitución. La mandataria exigió explicaciones tanto al gobierno del estado de Chihuahua como a las autoridades de Estados Unidos.
Hasta el momento, la Casa Blanca se ha limitado a expresar condolencias por el fallecimiento de los dos ciudadanos estadounidenses y a pedir “compasión” para sus familias, sin entrar en detalles sobre el carácter de su presencia en México.
El caso ha reavivado el debate sobre los límites de la colaboración en seguridad entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en un momento en que se ha reportado una mayor participación de agencias estadounidenses en operaciones de inteligencia y apoyo en la región.
El Gabinete de Seguridad expresó “su más profundo pesar” por la muerte de las cuatro personas y extendió condolencias a las familias, compañeros y seres queridos de las víctimas.
La investigación sobre las circunstancias exactas del accidente y los permisos involucrados continúa, mientras persisten las preguntas sobre cómo se coordinó el operativo en Chihuahua sin que el Ejecutivo federal tuviera conocimiento previo.

