Por Ricardo Reyes.
La calidad del agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara vuelve a encender las alertas. Activistas e investigadores del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) revelaron la presencia de contaminantes peligrosos en muestras recolectadas en al menos 27 colonias de la región.
De acuerdo con el análisis, en el agua distribuida en municipios como Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque y Tonalá se detectaron sustancias como nitratos, nitritos, aluminio y plomo, además de la bacteria Escherichia coli, un indicador directo de contaminación fecal.
Los resultados apuntan a una problemática estructural en el sistema de abastecimiento, que podría estar vinculada tanto a fallas en el tratamiento del agua como a la infiltración de aguas residuales en la red hidráulica. Especialistas advierten que la presencia de estos elementos representa un riesgo serio para la salud pública, especialmente en niñas, niños y personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
El plomo y el aluminio, por ejemplo, están asociados con afectaciones neurológicas y daños a largo plazo, mientras que los nitratos y nitritos pueden provocar enfermedades graves, sobre todo en menores de edad. En tanto, la presencia de E. coli puede derivar en infecciones gastrointestinales y otros padecimientos.
A pesar de la gravedad de los hallazgos, hasta el momento no se ha informado de manera clara sobre acciones inmediatas por parte de las autoridades responsables del suministro y saneamiento del agua en la zona metropolitana, lo que ha generado preocupación entre la población.
Organizaciones civiles exigieron transparencia en los monitoreos, así como la implementación urgente de medidas correctivas que garanticen el acceso a agua segura, un derecho humano fundamental. Asimismo, llamaron a reforzar la vigilancia sanitaria y a informar a la ciudadanía sobre posibles riesgos y medidas preventivas.
Este nuevo señalamiento pone bajo la lupa la calidad del agua en una de las zonas urbanas más importantes del país, donde millones de personas podrían estar expuestas diariamente a contaminantes invisibles pero altamente peligrosos.

