Por Carlos Hartig.
En un encuentro de alta relevancia donde tuvieron una larga charla para el futuro político de Nayarit, Geraldine Ponce y el presidente municipal de Acaponeta, Manuel Salcedo, formalizaron un acuerdo de unidad y trabajo conjunto. Ambos liderazgos coincidieron en la necesidad de sumar fuerzas para consolidar los proyectos de la Cuarta Transformación en la entidad, estableciendo una ruta crítica de colaboración que busca fortalecer el movimiento de cara a los retos que presentará el estado en el 2027.
Durante la reunión, Manuel Salcedo expresó de manera decidida su respaldo total a Geraldine Ponce, anunciando su integración formal a su equipo de trabajo. El alcalde de Acaponeta destacó que la cohesión entre los distintos liderazgos regionales es la única vía para garantizar que el progreso sea equitativo, subrayando que la visión de Ponce representa la continuidad y el dinamismo que el norte de Nayarit necesita para detonar su potencial económico y social.
Por su parte, Geraldine Ponce celebró la incorporación de Salcedo, a quien calificó como un aliado estratégico con un profundo conocimiento de las necesidades de las comunidades. Ponce enfatizó que este acercamiento no es una coincidencia, sino el resultado de compartir objetivos fundamentales: trabajar con honestidad, unidad y una voluntad inquebrantable para construir el Nayarit del futuro, asegurando que la transformación avance con paso firme y sin dejar a nadie atrás.
La suma de Manuel Salcedo al equipo de Ponce envía un mensaje de solidez y unidad interna en un momento clave para la política local. Con este movimiento, se consolida una estructura territorial robusta que conecta la capital con los municipios del norte, blindando los avances logrados hasta ahora en materia de bienestar social y permitiendo una planeación más eficiente de las políticas públicas que impactarán a la ciudadanía en los próximos años.
El fortalecimiento de este frente común también busca potenciar la gestión de recursos e infraestructura para la zona norte del estado. Ambos líderes acordaron caminar juntos en la búsqueda de soluciones a problemas históricos, priorizando la agenda de desarrollo regional y el contacto directo con la gente. Esta alianza se percibe como un motor de esperanza para los sectores más vulnerables, quienes ven en esta unión una garantía de resultados tangibles y estabilidad política.
Finalmente, Geraldine Ponce y Manuel Salcedo reafirmaron su compromiso de seguir sumando voluntades y mantener un diálogo abierto con todos los sectores de la sociedad. Con la mirada fija en el horizonte de 2027, el equipo se declara listo para afrontar los desafíos venideros, fortaleciendo el movimiento desde las bases y demostrando que, en unidad, el proyecto de transformación para Nayarit es más fuerte que nunca.

