Por Ricardo Reyes.
En los meses de enero y febrero de 2026, el sistema penitenciario mexicano registró al menos un incidente de alto perfil que reactivó las alertas sobre la seguridad en los centros de reclusión: la evasión masiva de 23 personas privadas de la libertad (PPL) del Centro Penitenciario de Ixtapa, en Puerto Vallarta, Jalisco.
El hecho ocurrió el 22 de febrero de 2026, en medio de la ola de violencia desatada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según reportes oficiales, un grupo armado irrumpió desde el exterior, derribó un portón con un vehículo y facilitó la fuga. Durante los disturbios, un custodio perdió la vida. Las autoridades de Jalisco confirmaron la evasión tras el pase de lista y activaron alertas en varias entidades del país. Hasta finales de febrero, se habían recapturado a cuatro reos, uno más fue abatido en un enfrentamiento y permanecían prófugos alrededor de 18.
No se han reportado otras evasiones masivas o de gran escala en enero de 2026 a nivel nacional en las fuentes públicas disponibles hasta el momento. Sin embargo, el incidente de Puerto Vallarta se suma a un contexto de tensión en los penales: el Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria reportó, al cierre de enero, una población carcelaria récord de 259 mil 106 personas en los 276 centros del país, con un hacinamiento que supera las 32 mil plazas en algunos estados. Esta sobrepoblación, combinada con el aumento de riñas (831 registradas en los primeros meses de 2026), genera condiciones de mayor riesgo para incidentes de este tipo.
De acuerdo con datos históricos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), las evasiones de presos han mostrado una disminución sostenida en la última década:
- 2016: Pico histórico con 153 casos registrados.
- 2015: 119 casos.
- 2018: 129 casos.
- 2019: 127 casos.
- 2021: 110 casos.
Tras un periodo de reducción, en 2025 se registraron 106 denuncias por evasión, un repunte del 6% respecto al cierre de 2024 y superior a la proyección inicial de 97 casos para el año. En el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum (de octubre de 2024 a noviembre de 2025), se acumularon 97 evasiones a nivel nacional. Las entidades con mayor incidencia histórica continúan siendo Ciudad de México (17 casos en ese periodo), Estado de México (14) y Tabasco (9).
En el Estado de México, por ejemplo, se acumularon 33 carpetas de investigación por evasión entre 2024 y 2025 (15 solo en 2025). Aunque las cifras nacionales se mantienen por debajo de los máximos de la década pasada, analistas advierten que eventos como la fuga de Jalisco —facilitada por un ataque externo ligado al crimen organizado— revelan focos rojos en penales estatales y la necesidad de reforzar protocolos de custodia.
Expertos en seguridad penitenciaria señalan que el hacinamiento crónico (136 centros con sobrecupo a finales de 2025) y la presencia de grupos delictivos al interior de los reclusorios siguen siendo factores de riesgo. A pesar de los avances en la reducción de evasiones en los últimos diez años (aproximadamente 37% menos que en 2016), incidentes aislados pero de alto impacto como el de Puerto Vallarta recuerdan que la vigilancia y la inteligencia penitenciaria deben mantenerse como prioridad.
Hasta el momento, las autoridades federales y estatales no han publicado un consolidado oficial de evasiones para el bimestre enero-febrero 2026. El caso de Jalisco, sin embargo, ya generó operativos interinstitucionales y ha puesto en el centro del debate la vulnerabilidad del sistema ante la violencia del crimen organizado.
Fuentes: Reportes del SESNSP, Secretaría de Seguridad de Jalisco, Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS).

