Por Carlos Hartig.
En el complejo escenario del litigio contra el sector asegurador, el Lic. Gerardo Santana Monteón se ha erigido como un crítico implacable de una maquinaria diseñada para la evasión. Con 28 años de trayectoria, Santana Monteón sostiene que las aseguradoras en México no solo venden protección, sino que compran tiempo a través de un sistema judicial arcaico que les permite apostar sistemáticamente al desgaste del usuario. Para el especialista, la lentitud de los tribunales en entidades como Nayarit no es una falla técnica, sino un blindaje estructural que permite a las compañías retener indemnizaciones millonarias mientras las víctimas se hunden en procesos que parecen no tener fin.
El abogado pone el dedo en la llaga al señalar la «anacrónica trampa de los edictos impresos» como una herramienta de exclusión. Mientras las aseguradoras operan con tecnología de punta y algoritmos, la justicia mexicana sigue obligando a las víctimas a publicar edictos en periódicos físicos que, según el INEGI (MOLEC 2024-2025), ya solo lee el 17.8% de la población. «Es un requisito absurdo y costoso que solo sirve para que el tiempo corra a favor de la empresa. Mi reforma propone mudar estos procesos a redes sociales como Facebook y plataformas digitales; la justicia debe estar donde está la gente, no en el papel que nadie compra», sentenció de cara a su participación en el Plan Estratégico del Poder Judicial.
La crítica de Santana Monteón escala hacia la negligencia procesal que las aseguradoras capitalizan con maestría. En las materias civil y mercantil, la justicia no es de oficio, lo que significa que si el abogado no empuja el expediente, este muere. El especialista advierte que muchas aseguradoras ganan juicios no por tener la razón legal, sino por la prescripción de los derechos: un reloj que ellas mismas ayudan a detener mediante tácticas dilatorias. «El sistema actual premia el letargo; si el expediente se duerme, la aseguradora celebra, porque cada día que no pagan es un día que su dinero sigue generando intereses a costa de la tragedia ajena», denunció con firmeza.
Para romper el cerco de opacidad, el Lic. Santana impulsa el uso del Boletín Judicial Digital como un arma de defensa para el ciudadano común. Ante la desconfianza social por el presunto tráfico de influencias, el experto asegura que la tecnología es el único fiscal imparcial. Exhorta a los clientes a monitorear a sus propios abogados en tiempo real para evitar que los procesos se «pudran» en los estantes de los juzgados por falta de impulso. Esta vigilancia digital es, según Santana, el primer paso para desmantelar la ventaja estratégica que las grandes corporaciones han construido sobre la burocracia estatal.
Desde su trinchera local, el Lic. Gerardo Santana Monteón lleva al foro del Poder Judicial una propuesta de reforma que busca democratizar el litigio. Al proponer la digitalización obligatoria y gratuita de las notificaciones, busca eliminar las barreras económicas que hoy impiden a miles de familias reclamar lo que por ley les corresponde tras siniestros en autopistas o pérdidas patrimoniales. Su visión es transformar un sistema que hoy parece diseñado por y para las grandes empresas, devolviéndole al ciudadano el poder de una justicia pronta, expedita y, sobre todo, real en la era digital.
Finalmente, el especialista enfatiza que la única defensa efectiva contra los abusos de las aseguradoras es la transparencia y el rigor legal. Con su despacho ubicado en Av. 12 de Octubre 526, Tepic (frente a la UAN) y contacto directo al 311 107 28 46, Santana Monteón concluye que el combate a este «fraude institucionalizado» requiere abogados que no solo conozcan la ley, sino que tengan la voluntad de fiscalizar cada paso del proceso. «No basta con tener la razón; hay que forzar al sistema a que deje de ser el cómplice silencioso de quienes prefieren litigar antes que cumplir con su responsabilidad», remató.

