Tepic, Nayarit. (RRC): En medio de críticas por el evidente uso político de recursos públicos, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero se presentó este día a “recorrer” la construcción del llamado Centro Cultural, Arte y Deporte “Nicolás Álvarez Ortega”, acompañado —cómo no— por su esposa, la presidenta del DIF estatal, doctora Beatriz Estrada Martínez.
El mandatario presumió que el megaproyecto “integra cultura, arte y deporte” y que “generará empleos” durante su desarrollo. Sin embargo, fuentes locales consultadas señalaron que hasta ahora solo se han visto obreros contratados de forma temporal y con salarios mínimos, mientras la ciudadanía se pregunta dónde quedó el dinero destinado a hospitales, escuelas y pavimentación que siguen en el olvido.
Navarro Quintero insistió en que el espacio está “diseñado para las familias nayaritas” y que fortalecerá la convivencia, abrirá oportunidades para niños y jóvenes y “mejorará el entorno urbano”. Pero vecinos de la zona afectada por la obra denuncian que, lejos de dinamizar el barrio, lo que se ha logrado hasta ahora es congestionar el tráfico, generar polvo y ruido constante y elevar artificialmente la plusvalía de terrenos cercanos que, casualmente, pertenecen a personas cercanas al gobierno.
El gobernador aseguró que la obra estará “concluida este mismo año”. La promesa suena hueca: este tipo de proyectos anunciados con bombo y platillo en Nayarit suelen extenderse años más allá de lo prometido, dejando a su paso deuda pública y estructuras abandonadas. Mientras tanto, el mandatario y su esposa posan para las cámaras como si el centro ya fuera un éxito, en un claro intento de maquillar la imagen de un gobierno que, según analistas, prioriza los reflectores sobre las verdaderas necesidades de la población.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer el costo real de la obra ni el origen exacto de los recursos. Lo único claro es que, una vez más, los nayaritas pagan la factura de otra “joya” que el gobernador usa para su autopromoción.

