El Gobierno de Navarro presume 20 Centros LIBRE, pero Tepic, Xalisco y Bahía de Banderas registran muertes violentas sin control.

Ixtlán del Rio, Nayarit (RRC): La inauguración del Centro LIBRE para las Mujeres en Ixtlán del Río, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, ha sido presentada como un avance en la atención a víctimas de violencia de género, pero la realidad en Nayarit dista mucho de reflejar resultados concretos en la protección de las mujeres.

A pesar de que el gobierno estatal presume ya 17 centros operando y promete llegar a 20 (uno por municipio) en los próximos meses, las cifras de violencia persisten alarmantes en la entidad. Datos recientes del INEGI y otras fuentes oficiales indican que alrededor del 39.9% de las mujeres nayaritas han experimentado violencia en el ámbito de pareja a lo largo de su relación, una tasa que se ubica en la media nacional pero que no muestra una reducción significativa pese a las políticas anunciadas.

En lo que va de 2025 y principios de 2026, se han registrado múltiples feminicidios y muertes violentas de mujeres en municipios como Tepic, Xalisco, Compostela y Bahía de Banderas, con casos que en su mayoría involucran a parejas o personas cercanas. Aunque las autoridades locales celebran la apertura de estos espacios con discursos de «apoyo cercano» y «autonomía», la persistencia de agresiones graves sugiere que las medidas preventivas y de procuración de justicia siguen siendo insuficientes o ineficaces.

El gobernador Navarro Quintero agradeció públicamente el respaldo federal y destacó la «cercanía» de la presidenta Sheinbaum, pero la inauguración llega en un contexto donde Nayarit aún enfrenta críticas por no haber logrado bajar de forma contundente los índices de violencia feminicida y de género. La apertura de un nuevo centro en Ixtlán del Río, si bien amplía la red, no compensa la lentitud en erradicar las causas estructurales ni en garantizar que las mujeres que denuncian reciban protección real y oportuna.

Mientras el gobierno estatal y federal cortan listones y hablan de «dignidad y oportunidades», muchas nayaritas continúan viviendo en entornos de riesgo, con una violencia que no cede pese a los anuncios y las promesas de más infraestructura. La pregunta pendiente es si estos centros realmente transformarán la realidad o quedarán como más actos protocolarios en una entidad que aún debe demostrar resultados tangibles en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario