¡Golpe al plan A! La Cámara de Diputados rechaza la reforma electoral de Sheinbaum en pleno histórico.

Ciudad de México (RRC): En una jornada que marcó un quiebre inesperado en la coalición gobernante, el Pleno de la Cámara de Diputados votó en contra de la ambiciosa reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, sepultando de momento una de las iniciativas bandera de su administración.

La propuesta, enviada al Congreso el pasado 4 de marzo, buscaba transformar profundamente el sistema electoral mexicano: eliminar las listas plurinominales en el Senado, modificar la elección de los 200 diputados de representación proporcional por voto directo, reducir significativamente el financiamiento a los partidos políticos y prohibir la reelección inmediata de legisladores a partir de 2030, entre otros cambios constitucionales clave.

A pesar de haber superado el filtro de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Reforma Político-Electoral —donde Morena lo aprobó en solitario con 45 votos a favor y 39 en contra—, el dictamen naufragó en el pleno al no alcanzar la mayoría calificada de dos terceras partes requerida para reformar la Constitución (al menos 334 votos).

Morena y sus aliados más cercanos contaban con 253 diputaciones, lejos de la meta. El rechazo definitivo vino no solo de la oposición (PAN, PRI y Movimiento Ciudadano), sino —de forma determinante— de los partidos aliados PT y PVEM, que adelantaron desde días antes su voto en contra y mantuvieron su postura durante la sesión.

El debate en el pleno, acotado por acuerdo parlamentario a las intervenciones de los seis coordinadores de bancada para evitar confrontaciones mayores, confirmó el escenario anticipado: la iniciativa fue desechada en lo general tras las posturas expuestas.

Ricardo Monreal, coordinador de Morena en San Lázaro, ya había minimizado el impacto días antes al adelantar que su bancada preparaba un «plan B» alternativo con cambios más acotados, los cuales podrían impulsarse con mayoría simple en leyes secundarias.

Desde Palacio Nacional, la presidenta Sheinbaum había advertido previamente que un eventual rechazo no representaría «una derrota», sino una oportunidad para retomar la discusión en el futuro o avanzar por otras vías legislativas.

Expertos consultados por diversos medios coinciden en que este revés evidencia las primeras fisuras visibles en el bloque oficialista tras el cambio de administración, y pone en entredicho la capacidad del gobierno para concretar reformas constitucionales de gran calado sin negociar con sus propios aliados.

La reforma electoral de Sheinbaum queda, por ahora, archivada en el Congreso, mientras el debate sobre el futuro del sistema político mexicano entra en una nueva fase de incertidumbre y posibles replanteamientos.

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