Tepic, Nayarit (RRC): La reapertura del Mercado Juan Escutia en Tepic, anunciada por el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero para dentro de los próximos 15 días, llega tras cinco meses de obras que muchos locatarios y vecinos consideran insuficientes y tardías.
El emblemático mercado, corazón comercial del centro de Tepic, quedó devastado por un incendio en octubre de 2025 que consumió más de 100 locales —principalmente de ropa y otros giros en la planta alta—, dejando pérdidas millonarias para cientos de familias que dependían de ese espacio para sobrevivir. Desde entonces, los comerciantes han enfrentado una espera prolongada, reubicaciones temporales precarias (como en la Plaza Principal) y una reactivación por secciones que ha sido lenta y fragmentada.
A pesar del optimismo oficial, diversas voces de locatarios han expresado públicamente su rechazo a regresar a locales que, según denuncias, aún no cuentan con rehabilitación total. Problemas pendientes incluyen instalaciones eléctricas e hidráulicas deficientes, falta de seguridad estructural completa y condiciones que no garantizan operar sin riesgos. Algunos comerciantes han solicitado prórrogas para evitar volver a un inmueble que perciben como improvisado o a medio terminar.
La lentitud en los trabajos ha generado críticas hacia la administración estatal: mientras el gobierno presume avances y entrega simbólica de algunos locales (como los cárnicos en diciembre pasado), la realidad para muchos vendedores ha sido meses sin ingresos estables, endeudamiento y pérdida de clientela que migró a otros mercados o al comercio informal. El anuncio de “conclusión en 15 días” suena más a promesa electoral que a compromiso cumplido en tiempo y forma, sobre todo considerando que la reapertura total ya se ha retrasado varias veces desde finales de 2025.
Para los tepicenses, el Juan Escutia no es solo un edificio: es memoria, sustento y tradición. Su regreso a medias, con obras que muchos dudan sean definitivas, deja un sabor amargo: ¿de qué sirve una cinta inaugural si los comerciantes siguen sintiendo que el gobierno tardó demasiado y ahorró en lo esencial? La verdadera prueba no será el discurso del gobernador, sino si en las próximas semanas los locatarios pueden trabajar con dignidad y seguridad, o si el “renacimiento” anunciado termina siendo otro parche temporal en la herida abierta del centro de Tepic.
