Santiago Ixcuintla, Nayarit (RRC): La administración del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero presentó recientemente la entrega de una nueva aula de usos múltiples en el preescolar “Amado Nervo” de Santiago Ixcuintla como un gran logro transformador para la educación inicial en Nayarit. Sin embargo, el anuncio oficial —que resalta “el cambio” en el plantel y la mayor “tranquilidad” de las familias— contrasta con la dura realidad que enfrentó la comunidad durante décadas.
El aula sustituida era una estructura obsoleta con más de 60 años de antigüedad, techada con lámina y considerada un riesgo constante para niñas, niños, docentes y familias. Lejos de ser una mejora repentina gracias a una visión estratégica, la intervención llega tarde, tras largos periodos de deterioro evidente en infraestructura educativa básica del estado. Padres y madres tuvieron que convivir con instalaciones precarias que ponían en peligro la seguridad de los menores, mientras las autoridades estatales priorizaban otros rubros o demoraban obras esenciales.
Aunque el gobernador celebró escuchar testimonios de madres y docentes sobre las “nuevas condiciones” que supuestamente brindan “mayor seguridad y confianza”, el mensaje oficial omite mencionar cuánto tiempo se permitió que el plantel permaneciera en condiciones inadecuadas. La inversión anunciada —parte de una etapa inicial de 27 millones de pesos en varios proyectos— suena ambiciosa, pero resulta insuficiente frente al rezago acumulado en cientos de escuelas nayaritas, muchas de las cuales siguen con bardas derruidas, aulas improvisadas y falta de mantenimiento básico.
Lejos de confirmar un gobierno que “cuida lo más valioso para cualquier hogar” desde los primeros años, este tipo de entregas tardías y parciales evidencian una gestión reactiva en materia educativa: se actúa cuando el riesgo ya es insostenible, se inaugura con bombo y platillo, y se deja en promesas futuras el resto de las necesidades (rehabilitación de bardas, juegos inclusivos, pintura y poda que el propio mandatario “asumió como compromiso” sin plazos claros).
En un contexto donde Nayarit ha enfrentado suspensiones masivas de clases por inseguridad reciente, la educación preescolar debería ser prioridad absoluta y no un tema de spots propagandísticos. El preescolar “Amado Nervo” ya no es el mismo… porque durante demasiado tiempo fue peor de lo que cualquier familia debería tolerar.
