Xalisco: Mientras la alcaldesa posa en ceremonias cívicas, el municipio arde en protestas y denuncias de corrupción.

Por Ricardo Reyes.

En un nuevo capítulo de desconexión entre el gobierno municipal y la realidad que vive la ciudadanía de Xalisco, la presidenta municipal, Maestra Anabel Guerrero, apareció recientemente en el CBTA No. 246 para participar en una ceremonia cívica de honores a la bandera, acompañada del presidente del DIF municipal, Lic. Rubén Medina, regidoras, regidores y estudiantes.

Durante el evento, Guerrero reiteró —una vez más— su “compromiso” con fomentar entre la niñez y juventud “la cultura y los valores cívicos que fortalezcan el amor a la patria”, según lo difundido en canales oficiales. El director del plantel, M.C.A. Gabriel Ariño Cortés, dio la bienvenida protocolaria a las autoridades.

Sin embargo, esta imagen de armonía y patriotismo contrasta duramente con el panorama que atraviesa Xalisco en los últimos meses: múltiples protestas ciudadanas, intentos fallidos de revocación de mandato, denuncias graves de corrupción, nepotismo, compras infladas y desvío de recursos, además de episodios de represión contra manifestantes, incluyendo adultos mayores.

Apenas en fechas recientes, grupos ciudadanos como “Xalisco Unido” han bloqueado accesos al palacio municipal para exigir la destitución de la alcaldesa, acusándola de prácticas irregulares que van desde adjudicaciones millonarias a proveedores foráneos en detrimento del comercio local, hasta un presunto fraude millonario detectado en el Ayuntamiento. Regidoras de oposición han señalado en cabildo compras hasta 25% por encima del precio real, mientras comerciantes locales se quejan de ser ignorados.

La respuesta del gobierno municipal no ha sido el diálogo, sino operativos policiacos que han terminado en detenciones violentas —incluso de abuelitos participantes en manifestaciones pacíficas— y rechazos sistemáticos a procesos de revocación de mandato. Imágenes y videos circulan en redes mostrando uso excesivo de la fuerza y un clima de tensión que ha generado pérdidas económicas millonarias al municipio por bloqueos y parálisis administrativa.

En este contexto, la participación de la alcaldesa en un acto escolar con discursos sobre “amor a la patria” y “valores cívicos” resulta, para muchos xalisquenses, no solo fuera de lugar, sino una muestra más de la desconexión y el uso propagandístico de eventos protocolarios, mientras temas urgentes como la transparencia, el apoyo al empleo local y el respeto a la libre manifestación siguen sin resolverse.

La ciudadanía de Xalisco merece mucho más que fotos en ceremonias y frases bonitas: requiere un gobierno que rinda cuentas, escuche y actúe frente a las denuncias que, lejos de apagarse, se multiplican día con día.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario