Por Ricardo Reyes.
Desde temprana hora, decenas de familias sanblasenses se aglomeraron en la plaza principal para recibir la vacuna contra el sarampión, en una jornada improvisada que coordinan la Secretaría de Salud estatal y el Gobierno Municipal. La imagen de padres con niños en brazos buscando protección desesperada contrasta con la realidad alarmante: el virus ya está circulando en el municipio.
Autoridades confirmaron recientemente el primer caso de sarampión en San Blas, un hecho que activó protocolos de emergencia pero que evidencia el fracaso en mantener coberturas vacunales preventivas en la zona.

Autoridades confirmaron recientemente el primer caso de sarampión en San Blas, un hecho que activó protocolos de emergencia pero que evidencia el fracaso en mantener coberturas vacunales preventivas en la zona.
Mientras Nayarit acumula ya 25 casos confirmados —con cinco aún activos— y el país supera los 8,500 contagios acumulados desde 2025 con al menos 27 defunciones, la respuesta oficial parece llegar cuando el daño ya está hecho.
La jornada de vacunación, que opera de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas en la plaza, busca ahora “reforzar” la inmunidad en un municipio que hasta hace poco no figuraba en los focos rojos del brote. Sin embargo, los municipios vecinos como Bahía de Banderas, Tecuala y Compostela concentran la mayor carga de casos, lo que hacía previsible la importación y transmisión local en San Blas.
Críticos locales señalan que la baja cobertura histórica de vacunación en comunidades rurales y costeras de Nayarit, sumada a la tardanza en campañas masivas preventivas, permitió que el sarampión —una enfermedad considerada eliminada en México durante años— regresara con fuerza. La Organización Panamericana de la Salud ya emitió alertas por el repunte regional, y México se ha convertido en el país con más casos en las Américas en lo que va de 2026.
“Es lamentable ver a familias corriendo a vacunarse solo después de que el virus tocó la puerta del municipio. ¿Dónde estaban las campañas intensivas antes de que apareciera el primer caso confirmado?”, cuestionó una madre que prefirió no dar su nombre mientras esperaba su turno en la plaza.
Las autoridades insisten en el mensaje optimista: “¡Protege a tu familia y a tu comunidad!”. Pero para muchos sanblasenses la frase suena a llamada de auxilio tardío ante una emergencia sanitaria que pudo haberse evitado con mayor previsión y refuerzo sistemático del esquema de vacunación.
Mientras el sol pega fuerte en la plaza y las filas siguen creciendo, la pregunta que queda en el aire es clara: ¿cuántos casos más serán necesarios en San Blas para que las estrategias de prevención dejen de ser reactivas y pasen a ser realmente efectivas?
