Por Ricardo Reyes.
La Primaria Francisco I. Madero de Santa Cruz de Camotlán, en el municipio de Ahuacatlán, Nayarit, volvió a ser escenario de un evento oficial donde el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero inauguró un domo deportivo con una inversión de 2.4 millones de pesos. El mandatario destacó que “una escuela no solo se mide por sus aulas, sino por las condiciones que ofrece a quienes la viven todos los días”, y aseguró que ahora existen “mejores espacios” para que niñas, niños y jóvenes desarrollen sus actividades “con mayor tranquilidad”.
Sin embargo, el discurso oficial contrasta con la realidad que ha vivido la comunidad durante años. La construcción del domo —una obra que muchos padres y docentes describen como “esperada por décadas”— llega tarde y de forma aislada, en un contexto donde la escuela ha enfrentado carencias estructurales mucho más graves que la falta de sombra para eventos deportivos: aulas con filtraciones, mobiliario deteriorado, servicios sanitarios deficientes y problemas recurrentes de mantenimiento que afectan la salud y el aprendizaje diario de los alumnos.
Mientras el gobernador subrayaba que “cuando una necesidad es atendida, el entorno escolar mejora y el día a día cambia”, la comunidad de Santa Cruz de Camotlán sabe que una sola infraestructura deportiva no resuelve el abandono histórico que ha padecido la educación básica en zonas rurales de Nayarit. La entrega del domo parece más un acto protocolario y propagandístico que una solución integral: no aborda la falta de maestros suficientes, la escasez de materiales didácticos ni las condiciones precarias que persisten en otras áreas del plantel.
Acciones puntuales como esta, aunque necesarias, no compensan la lentitud y la selectividad con la que el gobierno estatal atiende las escuelas del interior. Familias y docentes de la región sur continúan esperando mejoras sustantivas que vayan más allá de un domo y que realmente fortalezcan la educación pública, en lugar de limitarse a fotos y discursos optimistas que maquillan una realidad mucho más compleja y rezagada.
