Ciudad de México (RRC): La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes, durante la conferencia matutina “La Mañanera del Pueblo”, el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, una estrategia histórica que contempla una inversión total de 5.6 billones de pesos (equivalentes a aproximadamente 323 mil millones de dólares) en recursos públicos y mixtos, con participación significativa del sector privado.
El plan, que forma parte del fortalecimiento del Plan México, busca impulsar el crecimiento económico, generar empleo, mejorar la conectividad regional y garantizar justicia social en medio de un contexto de desaceleración económica, ya que el PIB cerró 2025 con un crecimiento de apenas 0.5-0.7% según datos del INEGI.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, detalló que la inversión se distribuirá en ocho sectores estratégicos derivados del análisis de más de 1,500 proyectos federales:
- Energía: 54% del total (la mayor prioridad, incluyendo proyectos de Pemex y el sector eléctrico).
- Trenes (infraestructura ferroviaria): 16%.
- Carreteras: 14%.
- Puertos: 6%.
- Salud: 6%.
- Agua: 3%.
- Otros rubros como educación y aeropuertos: porcentajes menores.
Para el año 2026, se prevé una inversión equivalente al 2.5% del PIB según el Presupuesto de Egresos ya aprobado, más un esfuerzo adicional de 722 mil millones de pesos (aproximadamente 1.9% del PIB), lo que elevaría la inversión en infraestructura a cerca del 2% adicional del PIB este año. Las autoridades estiman que este paquete podría impulsar un crecimiento del PIB entre 2.5% y 3% en 2026.
Un aspecto clave del anuncio es la participación de la iniciativa privada mediante esquemas de inversión mixta, en los que el Estado mantendrá la rectoría y la mayoría de la participación. La presidenta Sheinbaum enfatizó que este modelo difiere radicalmente de las antiguas Asociaciones Público-Privadas (APP) del periodo neoliberal, las cuales calificó como “abusivas” para el erario público, ya que implicaban concesiones prolongadas, deudas asumidas por el gobierno y altas tasas de interés.
En cambio, los nuevos vehículos financieros —que se articularán mediante una iniciativa de ley que se enviará al Congreso— incluyen empresas mixtas con control mayoritario estatal, contratos con rectoría pública y financiamiento más eficiente a través de banca de desarrollo (como Banobras), banca comercial y mercado bursátil. El director de Banobras, Jorge Mendoza, subrayó que el objetivo es garantizar proyectos financiables, soberanía en la infraestructura y operación adecuada sin ceder concesiones permanentes.
Sheinbaum adelantó que los detalles sectoriales se presentarán de manera escalonada: mañana miércoles 4 de febrero se expondrán inversiones en Pemex, la próxima semana proyectos de gas, y en marzo las colaboraciones específicas con la iniciativa privada.
El plan también contempla la creación de un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, coordinado directamente por la presidenta, para supervisar la ejecución de los proyectos.
Con esta iniciativa, el gobierno busca revertir la tendencia de bajo crecimiento reciente, fortalecer el mercado interno y posicionar a México con mayor competitividad frente a desafíos globales como el proteccionismo comercial. Las autoridades destacaron que la estabilidad del peso (alrededor de 17.35 por dólar) y el repunte exportador reflejan confianza en la economía, lo que facilitará la atracción de capital privado.
El anuncio ha sido recibido como una apuesta central de la administración Sheinbaum para acelerar la transformación económica con bienestar, aunque analistas esperan más precisiones sobre la viabilidad fiscal y el impacto real en la deuda pública en los próximos días.
