Por Carlos Hartig.
Tepic.- Un panorama sumamente crítico comenzó a asestar un duro golpe al bolsillo de las familias nayaritas, debido a una combinación de factores climáticos y económicos que amenaza con vaciar las mesas locales. Nicolás Gutiérrez, Presidente de la Unión de Comerciantes de la Central de Abastos de Tepic, encendió las alarmas al revelar que la actual temporada de lluvias a nivel nacional ha comenzado a devastar la producción en el campo, provocando una escalada de precios sin precedentes en alimentos indispensables. El impacto más severo y alarmante lo sufre la papa, un producto básico que registró un incremento brutal del 50 por ciento en cuestión de semanas; el tubérculo pasó de comercializarse en un promedio de 18 pesos el kilogramo a dispararse de forma dramática hasta alcanzar los 40 y 45 pesos en el mercado mayorista, desatando la preocupación de los consumidores.
La crisis en los cultivos no se limita a un solo producto, ya que el exceso de agua y la sobreproducción de humedad en las zonas agrícolas del país han afectado de manera generalizada la disponibilidad de hortalizas frescas. Verduras de consumo diario como las calabazas, lechugas, coliflores y betabeles registran aumentos constantes y paulatinos que ya oscilan entre el 10 y el 15 por ciento. A pesar de este adverso escenario provocado por el clima, el líder de los comerciantes enfatizó que los locatarios de la Central de Abastos mantienen una lucha frontal para amortiguar los costos y salvaguardar la economía del estado, garantizando que, pese a las dificultades, la fruta y la verdura sigan llegando frescas y del día a los hogares tepicenses.
Al factor climático se suma una presión macroeconómica insostenible: el imparable encarecimiento de los combustibles que ha tenido lugar durante el último año. Gutiérrez detalló que el precio de las gasolinas y el diésel ha incrementado los costos de operación y traslado de mercancías desde otras entidades federativas en un alarmante rango que va del 15 hasta el 30 por ciento. El dirigente lamentó profundamente que este incremento en los fletes impacte directamente en la economía del hogar y azote con fuerza a las amas de casa, pues las unidades comerciales no pueden absorber el alza y esta se traslada de forma inevitable al consumidor final, una realidad social que, confesó, conmueve de gran manera al gremio comerciante por ser parte de la misma comunidad nayarita.
En medio de este complejo panorama, el único balance positivo para la Central de Abastos de Tepic se registra en el rubro de la seguridad carretera. Contrario al clima de violencia que impera en otros puntos del país, el traslado de mercancías hacia el estado de Nayarit se mantiene blindado; el líder comercial puntualizó que las afectaciones por robos o delincuencia organizada representan una cifra marginal que no llega ni al 1 por ciento. Los verdaderos dolores de cabeza y retrasos para los transportistas que abastecen a la capital radican exclusivamente en cuestiones logísticas habituales, tales como descomposturas mecánicas en los vehículos, accidentes viales o cierres carreteros derivados de las propias tormentas de la temporada.
No obstante, el impacto acumulado de la inflación y el encarecimiento de la vida ya comenzaron a enfriar de manera evidente la actividad comercial en la capital. Los comerciantes establecidos reconocen que la derrama económica se encuentra actualmente «estancada» debido a un freno en el gasto de la ciudadanía. «Sí hay un descenso económico que se palpa en la entidad, se ve y se siente que hay una pequeña recesión en cuanto al tema», admitió sin tapujos Nicolás Gutiérrez. A pesar de este bache financiero, el dirigente comercial transmitió un mensaje de tranquilidad al señalar que los porcentajes de ventas globales de los locatarios se mantienen estables y sin caídas catastróficas, consolidando al mercado de abastos como el principal bastión de resistencia económica.
Finalmente, ante esta racha de incrementos nacionales, la Unión de Comerciantes de la Central de Abastos de Tepic reiteró su compromiso inquebrantable con el pueblo nayarita e invitó a la población a acudir a sus naves comerciales para surtir la despensa familiar. Recordaron que, frente a la especulación de las grandes cadenas comerciales, este tradicional centro de distribución sigue garantizando los precios más bajos de la región, calidad de primera y el esfuerzo diario de sus locatarios para evitar que la crisis económica siga castigando los hogares de la entidad.

