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Por Ricardo Reyes.
El precio del Gas Licuado de Petróleo (Gas LP), combustible utilizado por millones de familias mexicanas para la preparación de alimentos y otras actividades domésticas, registró un promedio nacional de 20.2 pesos por kilogramo al cierre de mayo de 2026, de acuerdo con información oficial difundida por la Comisión Nacional de Energía (CNE).
Los datos correspondientes a la última semana de mayo muestran que los precios máximos autorizados mantuvieron un comportamiento estable, aunque con diferencias importantes entre las distintas regiones del país.
Durante el periodo comprendido del 24 al 30 de mayo, el costo máximo del combustible osciló entre 17.54 y más de 23 pesos por kilogramo, dependiendo de la entidad y municipio donde se comercializó. En la modalidad por litro, los precios fluctuaron entre 9.47 y 12.57 pesos.
Entre las zonas con los costos más elevados destacó Baja California Sur, donde municipios como Comondú registraron precios de hasta 23.27 pesos por kilogramo. En contraste, entidades del norte del país, como Coahuila, reportaron algunos de los precios más accesibles, cercanos a 17.54 pesos por kilogramo.
En el centro del país, incluyendo la Ciudad de México y gran parte del Estado de México, el precio máximo autorizado se ubicó alrededor de 19.86 pesos por kilogramo, equivalente a aproximadamente 10.72 pesos por litro, por lo que un cilindro de 20 kilogramos alcanzó un costo cercano a los 397 pesos.
Las autoridades precisaron que estas tarifas corresponden a precios máximos autorizados, por lo que las empresas distribuidoras pueden ofrecer costos menores dependiendo de las condiciones de competencia en cada mercado.
México importa cerca del 70 por ciento del Gas LP que consume, principalmente desde Estados Unidos, situación que mantiene al mercado nacional sujeto a factores internacionales como el comportamiento de los precios energéticos, el tipo de cambio, así como los costos de transporte y logística.
No obstante, durante los últimos meses se ha observado una tendencia de estabilidad, luego de los incrementos registrados en años anteriores, lo que ha permitido mantener un mayor control sobre el gasto de las familias mexicanas.
El Gas LP continúa siendo un insumo indispensable para más del 70 por ciento de los hogares del país, por lo que cualquier variación en su precio repercute directamente en la economía familiar, especialmente en un contexto marcado por presiones inflacionarias.
Ante ello, especialistas y organismos de defensa del consumidor recomiendan consultar semanalmente los precios oficiales publicados por la Comisión Nacional de Energía, comparar costos entre distribuidores autorizados y verificar periódicamente el estado de cilindros e instalaciones para prevenir fugas y optimizar el consumo.
De acuerdo con las previsiones del sector energético, durante junio los precios podrían mantenerse relativamente estables, aunque sujetos al comportamiento de los mercados internacionales, la demanda estacional y diversos factores geopolíticos.
El Gobierno de México mantiene vigente el esquema de precios máximos con el objetivo de evitar prácticas especulativas y brindar mayor certidumbre a los consumidores.

