Por Carlos Hartig.
En un contundente despliegue de unidad y movilización social, el liderazgo de Ra Aguilar se hizo presente este domingo en la capital jalisciense para sumarse a la transmisión nacional del informe de rendición de cuentas titulado “Honestidad, Resultados, Amor al Pueblo y a la Patria. Rendición de Cuentas a Dos Años del Triunfo”, dictado por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo. El evento no solo sirvió como un ejercicio de transparencia gubernamental a nivel federal, sino que se convirtió en una activa asamblea de ratificación política en el occidente del país, congregando a miles de simpatizantes, ciudadanos y las cúpulas partidistas que sostienen el avance de la llamada Cuarta Transformación en la región.
El ambiente festivo y de cohesión interna estuvo marcado por la recepción de la militancia hacia Ra Aguilar, quien fue cobijado por los sectores más activos del movimiento en el estado. El encuentro facilitó un espacio de diálogo estratégico y camaradería con las figuras más influyentes de Morena en la entidad, destacando la presencia de Erika Pérez, presidenta del Comité Ejecutivo Estatal del partido; el senador de la República, Carlos Lomelí; el diputado federal Flavio Castellanos; y Antonio Pérez Garibay, delegado de la Secretaría de Gobernación en Jalisco. Esta confluencia de liderazgos evidenció que las estructuras operativas del estado se encuentran alineadas y listas para empujar la agenda de reformas de la administración federal.

Durante su intervención y en los encuentros con las bases vecinales, Aguilar fue enfático al subrayar que la consolidación del proyecto de nación en tierras jaliscienses depende estrictamente de un binomio inquebrantable: mantener la cohesión interna dentro del movimiento de regeneración y sostener una vinculación estrecha, de territorio y no de escritorio, con las demandas de las comunidades locales. El líder social puntualizó que la rendición de cuentas de la mandataria federal es una muestra de que los compromisos de campaña se traducen en realidades tangibles para el bienestar social, lo que obliga a los cuadros regionales a redoblar el trabajo de a pie para profundizar estos alcances.
La masiva concentración en la perla tapatía reflejó el pulso político actual de Jalisco, una zona clave para el mapa geopolítico nacional. Los miles de morenistas, servidores públicos, legisladores y familias enteras que se dieron cita no solo respondieron a la convocatoria de un informe técnico, sino que transformaron el espacio en un foro de refrendo popular. Con consignas de apoyo y pancartas, la ciudadanía jalisciense dejó en claro que el proyecto político y económico que encabeza Claudia Sheinbaum cuenta con una base sólida y leal en el occidente, disipando las narrativas divisorias y demostrando que la mística del movimiento sigue sumando adeptos.
La presencia de Ra Aguilar en este acto clave no es fortuita; reafirma su posicionamiento como un enlace fundamental entre el sentir ciudadano y las altas directrices del proyecto transformador del país. Al caminar al lado de liderazgos nacionales y estatales de Morena, Aguilar asume activamente la corresponsabilidad de blindar el legado de la transformación frente a los retos venideros del estado. Su agenda, firmemente enfocada en el relevo generacional y en la atención prioritaria a las necesidades populares, se sincroniza de manera directa con las políticas públicas de bienestar, combate a la corrupción y soberanía que promueve la presidencia de la República.
Finalmente, el evento cerró con un firme llamado colectivizado a la acción y a la organización comunitaria permanente. Para Ra Aguilar, el balance de estos dos años de victorias consecutivas no representa un punto de llegada, sino un incentivo para acelerar el ritmo en la construcción del «segundo piso» de la Cuarta Transformación en Jalisco. Con este contundente respaldo ciudadano y la suma de voluntades de las principales fuerzas del partido en el estado, se proyecta una ruta de consolidación territorial donde Jalisco se coloca a la vanguardia del apoyo civil e institucional al proyecto de nación que conduce la presidenta Claudia Sheinbaum.

