Ciudad de México (RRC): Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, presentó este lunes su renuncia a la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de Morena y a su cargo en la Comisión Nacional de Elecciones.
En una carta dirigida a Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, “Andy” López Beltrán dijo que deja el puesto para buscar la diputación federal por el Distrito VI de Tabasco en las elecciones de 2027. Afirmó que fortaleció al partido y lo dejó como “la organización más grande de la historia de México”.
Oficialmente es una renuncia voluntaria. En la realidad, todo indica que lo sacaron. Su salida se da tras más de un año y siete meses de gestión marcada por derrotas electorales en varios estados y fuertes críticas a su trabajo.
Analistas y fuentes internas confirman que se trata de una salida inducida como parte de la reestructuración que ordenó el equipo de Claudia Sheinbaum para limpiar la dirigencia.
El ascenso de López Beltrán al cargo fue puro nepotismo. Un hijo del presidente al frente de la estructura del partido contradice todo lo que Morena dijo contra los privilegios. Su permanencia generó constantes roces internos.
Opositores afirman directamente que busca el fuero constitucional como diputado para protegerse de posibles investigaciones y escándalos que involucren a la familia López Obrador.
Dentro de Morena, Adán Augusto López y la dirigencia nacional le agradecieron “su labor”, sin mencionar los fracasos.
En la oposición, ven esta salida como prueba clara de la crisis interna que vive el partido y del desgaste del legado obradorista.
La salida de Andrés Manuel López Beltrán deja en evidencia los ajustes forzados de Morena rumbo a las elecciones intermedias de 2027. ¿Renuncia voluntaria o lo corrieron? Los resultados en Tabasco darán la respuesta.

