Signature: K+fwxEj6H+W5oZNb7BEIMOtsBd2WFH73LISOKDIx2Ky/ZeU/tyLcfX1gthOM5h9D5fJ3ApCyt6NZJ0LkBWWroCYo7TzCR3cruQ2ySISpxAKV+lzBtqhJ1Ig/4vccthl/EzFOnCO7qizqOqLaZT2MXCZuooUyRBIfLYTiRCHrybBUR4gwpun9Vht1ZThcaVfD/WaiWHUVCRmNiVt3VtJdKVRJdL64EgNoPy3FOFY+tAQp29t1nbyeU8skIH6YJSL1bnW381OZjBfm+PHiz4B4vGGkQihWUrTt0oh7JLDNE1s3z7Hr3jzfu56KZXRQErl/XpsTuDljPegyXnSFxzMPexKLg7Go2X3VBcF0VYnKpDUhdArYO6YIKTovAs6iuMBch7HrBfnhh3D2yfctb5nLTEDxJJzS5S6LRtptlXE6xHo4QQxh2kS0pj4TrSP3Afm+UCVsd0dqbZeTLe1qTQ5VGq0q7VgAhI8yswWf3kWAxHnLHlcKXLzkdJhOA2Cq91SEZg6orIJWyb96hz5Jr3LiEFXcfKxR3eme3EIqDErgq9v5BhE7EVnTAcVKOmP5pssuNxy1rrXDuMUkVVjAtJxvcjNvmv23KwAL+ShEjl5cbMnHLm8l3OdupJK1U3Xb1UJ4YqKNlZ8aUOFlq58p1T0Sco9Rju7F+4HrR7mB/VCUf95BuFh2U4bQlDg3ku1WsIKYm1v8XgBGuG/6mYMO6YesG7uRgfTWjd6vWqoyoPEHfdzVdGKOTDE6uQlSkqRYu4JRshTFl2gV1AlZ+H8nIJFDR43ReKwuuYiM6DXGcDZFE+/fYsXbcN48xgOLJ+89f5RD9TPgvJOV3Vc7xXtz5Y2aG0Iwp+sT81BzZ6qZaZ3HwKKsoodWkrE3SWLSzhdaXTm4hwny8NBCSaIDJc+ctPFkgBq0toDl1lT91UrYBzOHqBKnrA6isvQ9+T4IYo3KG9CXqzwazZ11q4zWEd3lSaOVqOccw08R3Ai/lUh66Q6lsGs=
Ciudad de México (RRC): Las muertes de mujeres embarazadas o en el puerperio (hasta 42 días después del parto) en México registraron un repunte dramático durante la pandemia de COVID-19, seguido de una notable reducción en años posteriores. Sin embargo, las cifras siguen reflejando desigualdades regionales y la necesidad de fortalecer el acceso a atención prenatal y obstétrica de calidad.
Según datos de la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud, consolidados en reportes semanales y cierres definitivos/preliminares, las defunciones maternas por año (cifras aproximadas de cierre definitivo DGIS o definitivas) son las siguientes para el periodo reciente:
- 2018: 710 defunciones (RMM 35.2 por 100 mil nacimientos estimados)
- 2019: 695 defunciones (RMM 35.5)
- 2020: 1,014 defunciones (RMM 55.2) — fuerte impacto de la pandemia
- 2021: 1,109 defunciones (RMM 59.2) — pico histórico reciente
- 2022: 678 defunciones (RMM 38.2)
- 2023: 584 defunciones (RMM 34.6 aprox.)
- 2024: Alrededor de 522-568 defunciones preliminares (RMM ~26-34, según cortes)

Para 2025, los reportes preliminares (hasta inicios de año) muestran cifras en torno a 19-25 por 100 mil nacimientos en cortes iniciales, con tendencia a la estabilización o ligera disminución respecto a periodos inmediatos anteriores, aunque los datos definitivos se publicarán posteriormente por el INEGI tras confronta.
La mortalidad materna en México mostró una tendencia descendente previa a la pandemia, gracias a políticas como la ampliación de cobertura en salud y vigilancia epidemiológica. Sin embargo, entre 2020 y 2021 se registró un aumento drástico atribuible principalmente a complicaciones por COVID-19 (muertes indirectas) y disrupciones en los servicios de salud (muertes directas evitables).
A partir de 2022, las cifras volvieron a bajar significativamente, alcanzando en 2023-2024 niveles cercanos o inferiores a los pre-pandemia. La Razón de Mortalidad Materna (RMM) se ha mantenido por debajo de las 40 por 100 mil nacimientos en los últimos años, aunque aún está lejos de las metas de desarrollo sostenible más ambiciosas.
Principales causas (datos consistentes en reportes recientes):
- Enfermedades hipertensivas (hipertensión gestacional, eclampsia, etc.)
- Hemorragias obstétricas
- Complicaciones del embarazo, parto y puerperio
- Aborto y embolia obstétrica
Estas causas son en gran medida prevenibles con atención oportuna.
Los estados del sur y sureste (como Chiapas, Guerrero, Oaxaca) y algunas entidades con alta marginación suelen concentrar tasas más elevadas. Entidades como el Estado de México, Jalisco y Veracruz también reportan volúmenes altos por su población. Las mujeres sin seguridad social, en áreas rurales, indígenas o con bajo nivel educativo enfrentan mayor riesgo.
Expertos y organismos como el Observatorio de Mortalidad Materna (OMM) enfatizan la importancia de la notificación oportuna, la confronta de datos entre DGE e INEGI, y el fortalecimiento del sistema de salud. Aunque México ha avanzado en la reducción a largo plazo (comparado con décadas pasadas), la meta de reducir significativamente la mortalidad materna requiere mayor inversión en atención prenatal, parto institucional seguro y vigilancia continua.
Las cifras definitivas anuales suelen publicarse por el INEGI en sus Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR), con ajustes posteriores. Para datos actualizados, se recomiendan los boletines semanales de la DGE y el sitio del Observatorio de Mortalidad Materna.

